viernes, 29 de julio de 2016

ME HACEN DAÑO LOS ZAPATOS


Decía Jung que los zapatos que van bien a una persona son  estrechos para otra. Venía el bueno de Carl a explicar con el símil que no hay receta de la vida que vaya bien para todo quisque. No diré que me urja un cardiólogo –a pesar de que me duela el corazón- pero no ceso en el deseo de descubrir que exista algún especialista capaz de encontrar remedio a mis males…

Cada día que pasa, la cosa se pone más difícil para conseguir rendimientos de ese patrimonio al que denomino sinceridad. El tema es que ya no se puede recurrir al propio pensamiento como unidad de medida, pues las ideas no nos  ponen en relación con aquellos con los que compartimos la vida. Nos abocamos a la tontuna colectiva o por el contrario, a una confrontación sin final positivo apreciable.

Es agotador, increíblemente agotador, pasar el día castrándonos el propio criterio en aras de una ficticia fraternidad que al final de la calle no genera nada positivo y si una enorme desesperanza. Dirán ustedes que les hablo de hipocresía y yo habré de responderles que nada más lejos de la realidad: les describo una voluntad inquebrantable de respetar a todos y cada uno de los comunes a pesar de los desencuentros.

¿No se han dado cuenta?, ¿de veras no lo ven?. O eres unionista o eres indepe, o eres feminista militante o eres un retrógrado patriarcal, o defiendes los toros como un honor patrio o reniegas de ellos para no ser tildado de troglodita, o eres militante pro-gay o un homófobo merecedor de todo desprecio, o eres un verdadero español o un podemita hijo de Belcebú, o deseas la expulsión de todos los musulmanes o debes entender todo lo que estos hagan o digan, o amas a los perros como a ti mismo o eres un maltratador de animales, blanco o negro, arriba o abajo, o conmigo o contra mí…

Me parece que se nos viene encima un remedo de apocalipsis caníbal en el que los primeros en ser devorados seremos aquellos que insistimos en una idea que  la madre que me parió me dejó grabada a fuego: las cosas son como son, nos gusten o no.

Nos acercamos a uno de esos momentos en los que la historia se afana a regalar sufrimiento. La necesidad de poner las cosas en orden nos empujará a los bastonazos que acaben por indicar que opción se impone a las demás y así, se iniciará un camino en el que sabremos a que atenernos. ¿Qué cuál es ese camino?, sencillo, se llama fascismo. No se extrañen ni lancen exabruptos, que cuando las cosas se complican tanto, lo único que consigue acabar con el ruido es una explosión violenta.

Llevamos demasiado tiempo intentando hacer de la mentira verdad, así nos va. Por cierto, mejor que no me hagan caso, esta noche de julio se me están revolviendo las tripas y no queda Fortasec en casa.

POLITICA ES MORAL

jueves, 7 de julio de 2016

26 DE JUNIO. LA TONTUNA PONDERADA.


-Buenas tardes Magister, ¿qué tal por el Levante?
-Seguimos cercados por el calor. Esto, aún no mediado julio, es a todas luces, más que mucho. ¿Qué te cuentas?.
-Acabo de llegar del centro y como ya imaginará, ando yo muy perdido en mi ya habitual pérdida
-De ahí la demora en tu habitual llamada. No lo olvides, yo también necesito hablar contigo aunque conociéndote el paño creí, tras las elecciones, que debía dejarte espacio y tiempo.
-Pues aquí me tiene, lejos y muy cerca a la vez. Nunca dejará de ser cierto entre nosotros aquello de semper fidelis. En cualquier caso, vayamos por partes. Pasaron las elecciones y de veras, no entiendo nada. Estoy seguro de que no estoy preparado suficientemente o no dispongo del don de adivinar, pero la cosa es que no sé cómo llevar esto con elegancia.
-Veamos, la pregunta es…
-No es ni tan siquiera una pregunta. Me sorprende que unos gobernantes que nos roban, nos maltratan, nos dinamitan el futuro, abusan de su poder, mienten descaradamente y nos faltan al respeto, llegadas las elecciones, ganan sin despeinarse y la población lo celebra con algarabía. ¿Nadie ve -como creo yo lo hago- que la integridad está por encima de la ideología?. Por otra parte, ¿no estaba ahí una opción de centro derecha como Ciudadanos "aún no apestada"?, ¿veo un poco mas allá o no voy a ningún lado?.
-Realmente amigo mío, siempre fuiste alumno terco y así, siempre vuelve la burra al trigo. Nos vemos en la misma que tantas otras veces. Coincido contigo del todo y he decirte que he procurado siempre ser consecuente con esa idea que se encarna en la palabra integridad y ahí lo dejo, pero ahora te digo: más allá del fanatismo, del hooliganismo de la política (y me refiero al votante) y del que tiene la "fe del carretero" me obligo a preguntarme no poco y si mucho.
-Bueno, es que ya no nos quedan severidades, esto es un crisol de sinsentidos.
-Ahí voy, espera por favor. ¿Qué hace que un partido, en las circunstancias enumeradas, siga siendo masivamente votado, que haya sido la opción de muchos votantes, aún tapándose la nariz?. Dos cuestiones: primera, la corrupción, con ser un mal de primer orden, una gangrena para la sociedad y también para una clase política que, por su misma esencia debería ser ejemplar, ya no resulta tan importante o parece que en la balanza, y junto a otros factores, ha perdido peso. Y dos, y más importante a mí criterio, ¿qué han hecho -o no han hecho- los demás para obtener los magros resultados que han cosechado?, ¿cómo son percibidos por el votante?, ¿qué fiabilidad tienen?, ¿qué políticas reales, qué propuestas, qué ideas han trasladado a la sociedad que mejoraran lo existente?...
-Ciertamente, si las tenían, no han llegado o no han convencido.
-Del PSOE no hablo, ya hablan sus hechos por sí mismos. Cero patatero y una auténtica jaula de grillos, hablan sin saber  ni lo que dicen y  los emergentes no han entendido que deben actuar como meritorios puros y duros. Deben de ganarse el respeto y la confianza, es decir, el voto, poniendo mucho más esfuerzo que el partido consolidado. Así funciona en la vida y así deberían haberlo hecho ellos. No ha sido así  y al final de lo que debió ser un principio, han actuado como los otros, como los de siempre. ¿Sabes? , sucede que para imitaciones, me quedo, bueno, la mayoría de los comunes se quedan con lo que ya conoce bien.
-La idea es no carguemos la culpa sobre el pueblo que es como echársela al empedrado, ¿cierto?.
- Ahí vamos. ¿Te has dado cuenta de la poco autocrítica que han hecho los perdedores?. Pues los muy cabritos tienen mucha responsabilidad en lo sucedido. Nunca diré que el pueblo es inocente, pero sin duda alguna no es el único culpable. Nunca he pretendido descargar culpas, ya me conoces y hemos hablado de ello en infinidad de ocasiones. Apelar a la tontuna del pueblo como causa de todos los males es el camino fácil. Duele mucho escuchar el desafortunado comentario de: " a ver si se mueren ya los viejos, que son los que no nos han votado"
-¿Timocracia entonces?, ¿rige aquello de cortijo político como propiedad privada?.
-Posiblemente, pero aceptar como irresoluble esa supuesta timocracia, sería retroceder al liberalismo doctrinario y no se trata de eso,  pero el voto hay que ganarlo y los nuevos deben entender que deben hacer más que los demás para obtenerlo. Quiero decir que estamos en el punto de los que defienden lo suyo y vuelven a olvidarse de eso que tú y yo nos entestamos en denominar arte del buen gobierno. Tienes experiencia en ello, haz memoria de tus últimas municipales.
-Cierto, me jode, pero cierto. Aquí el partido gobernante bien puede ponerse en paralelo  con el que gobierna o ha gobernado España.
-Lo sé y así pues, siendo crudo y directo, te pregunto: ¿crees sinceramente que los resultados obtenidos por tu partido en las municipales deben ser únicamente imputados a los votantes?
-La responsabilidad la tienen en su medida, pero sin duda, no la tienen toda. Es cierto. En cualquier caso  no acabo de ver en la idea del "conocido mejor" la respuesta a todos mis "males", la verdad.
-Pero seguro -y tú mismo me lo has dicho- que determinados aspectos de la campaña del partido debieron ser diferentes, ¿me dirás que no?.
-Es cierto, nadie puso los bemoles encima de la mesa. De hecho, yo mismo aguanté sin "disparar" teniendo munición de grueso calibre en la recámara.
-Luego entonces, la responsabilidad va relativamente promediada. Ahora, aunque te duela, lo sabes.
-Promediada. Gran idea, grande forma de darle forma al asunto. Se ve quien es el maestro.
-En cualquier caso no creo que debas  fustigarte con  un supuesto  error, lo sería si se reincide en él. El caso es que entiendo muy bien tu reflexión inicial, tanto que ya sabes que la comparto completamente, pero si no limitamos a decir que el votante medio en España es un degenerado sin principios ni moral nos estaremos equivocando. En la sociedad hay de todo, altos principios, también miserables y lo cierto es que es el egoísmo, el interés, lo que prima. Así se vota normalmente, y yo diría que no sólo aquí, sino en general. Miremos si no el reciente "ejemplo" que han dado los british. La verdad es que el votante evalúa de manera primitiva y simple si queremos, hace balance de cómo le ha ido a él en la legislatura y cuáles son o pueden ser sus expectativas en la siguiente.
-Entonces, ¿hemos llegado a la necesidad del conflicto como regenerador de la Res Pública?
-No lo sé, la verdad, no lo creo. Quiero ser positivo, y tengo la esperanza -ciega, quizá-, de que el sistema se regenere por sí mismo ante la imposibilidad de mantener por mucho tiempo la actual situación. Llámame iluso, pero nunca he confiado en las soluciones y medidas extremas, por ejemplo, mira lo sucedido en Rusia en el 17 o en España mismo en el 36.
-Pero si basamos mi pregunta en el egoísmo del votante -aquello de cómo le va a él- lo más probable es que la regeneración del sistema sea el conflicto por aquello de no me quites o dame, ¿no cree?.
-Medidas extremas ante situaciones que muchos entendían límite o insostenibles siempre derivaron en malas  consecuencias.
-Cuando ya no es posible dar o quitar más, la salida tangencial es la violencia. Cierto que la teta se seca, pero no se seca para los ganaderos que acumularon la riqueza  que generaron las vacas.
-Esos nunca van a perder, nunca en la historia ha sucedido -salvo raras excepciones- y, al final, el sainete siempre ha sido un "quítate tú para que me ponga yo". Un cambio de amos.
-Digamos que amén, pero insisto, ¿qué hacen las vacas?, ¿no comer?. Por mucho que analicemos lo evidente, la cosa nos lleva al ellos y nosotros. ¿Sabe?, creo que también ha influido eso de "estos o aquellos lo quieren todo para ellos". Así, enfrentando al rebaño,  los ganaderos siguen chupando de donde ya casi no hay nada. ¿Lo ve?, conflicto. Eso  es el conflicto nacionalista de uno y otro lado, toma forma la obra de teatro e insisto, como en otros tiempos, pagarán los de siempre.
-Eso sí es cierto, pagar siempre pagan los mismos. Pero, en ese punto, soy menos positivo u optimista que tú. Pues sí los paganos mandaran, habría que verlos, pues nunca se puede perder de vista la condición humana. Ya sabes, el natural egoísmo.
-Y ¿ qué hemos de hacer?. Retorno por mis fueros, la imposición de criterios, el bordear eso que conocemos como dictadura, parece ser la única solución a la naturaleza del escorpión.
-No queda otra que darte la razón y verdaderamente es que cuesta llegar a otra conclusión. Pero, al menos, que la dictadura sea rotatoria, que no sean siempre los mismo los que se impongan e impongan su criterio.
-Disculpe, lo que propone es una falsa democracia y es, precisamente, lo que ya lo tenemos.
-Hay que ver, tienes toda la razón. Pues estamos bien jodidos, la conclusión parece ser que esto  no tiene solución y que tan solo nos queda el derecho al pataleo o la yerma  protesta cualitativa. Eso sí, sabiendo que esto no hay quien lo remedie.
-Perdón por el exabrupto,  pero ¡joder!, me voy a cortar los huevos. Recientemente capé a mi perro y anda el hombre muy tranquilo.
-No llegues a tanto, ¡no merece la pena!.  Aunque el chucho  vaya muy feliz por la vida y  quizá no esté tan mal, esa cirugía no me convence. Para eso, conmigo no cuentes. En fin, mirando nuestro entorno, cada uno lleva su propio castigo: nosotros corruptos, otros extrema derecha en auge y no sabría decirte quién lo tiene peor.
-Mire, hay modelos matemáticos que explican bien las dinámicas históricas en base a la depredación de los pueblos de nuestro entorno, quizás la explicación es que debemos someter para sobrevivir.
 -No vas nada desencaminado, de hecho piensa que no somos otra cosa que animales evolucionados, animales al fin y al cabo. Comer, reproducirse, prevalecer y sobrevivir al final de todo. Quizás sea, como dices, un orden jerárquico adquirido mediante el enfrentamiento directo. No hemos inventado nada.
-Y ¿nada podemos hacer?.
-Si eso supone ir en contra de nuestra naturaleza, es claro que no y ni el conflicto al que apelas lo resolvería pues el conflicto es intrínseco a las propias sociedades. Siempre existe porque los intereses casi nunca son coincidentes, y terminan enfrentándose.
-Tiempo atrás aprendí que servimos para alguna cosa. Se me enseñó  que para mí, debía ser  un placer magno tener la oportunidad de intercambiar opiniones con todos con los que compartiese vida. Se me exigió el indagar  en la actualidad y en la naturaleza humana y se me advirtió que el perseverar en esa actitud podría llegar a hacerme daño pero que era el único modo de enriquecer la propia existencia. Además se me advirtió de que era la única riqueza que podría acumular. Así que estoy a sus pies y le doy las gracias por ser y estar, aún hoy, cuando necesito ayuda.
-Copón bendito ¿qué puedo decirte?.  Un fuerte abrazo guerrillero.

POLITICA ES MORAL

miércoles, 22 de junio de 2016

EL VIAJE A NINGUNA PARTE


Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol. Albert Camus

Sí, no se extrañen, así es la cosa, llegados a este punto tan solo nos queda batirnos en los estadios de futbol. En ellos se ejemplifica, de forma preclara, lo que nos mata y nos sana, pues la misteriosa droga del balompié triunfó como los gladiadores en Roma y se acomodó en nuestro ADN para dejarnos a merced de la corriente. ¿Recuerdan?, panem et circenses. 

No me siento bien en ninguna parte y diría más, creo que no soy el único al que le sucede. Cada día que pasa, más desprecio a la gente y por la contra, más amo a mi perro. En definitiva, el será supuestamente irracional, pero se relaciona de forma franca y no disimula que toda su felicidad se basa en dormir, comer y cagar (del sexo no hablamos pues el próximo miércoles le capamos). ¡Caray!, me viene bien la cosa, es oportuna para explicar que aquí, en el cuerpo social, todos, sin salvar a ninguno, estamos castrados y no nos queremos enterar.

En un periodo extremadamente corto -de tan solo cuarenta años- hemos vuelto como por ensalmo al principio de la historia de esta pringosa, ajada y apestosa Dama, a la que en la pila bautismal pusimos de nombre Democracia. Aquel día todo fue fiesta y alegría, las sonrisas se repartían a espuertas, pero llegando la ansiada hija a la madurez, mucho puta nos parece y de sus virtudes estimadas, ninguna acontece. No se alteren, no se alteren, que si han de protestar será por hacer ruido en aras de no sé qué honor patrio, pero por mucha fuerza que hagan, la verdad es una sola, y la misma es tan amarga que sin duda nos trastoca.

Así estamos, atolondrados, incapaces de reaccionar y es tanto el miedo que tenemos, que cada vez es más pequeño el terreno que reconocemos, no pudiendo evitar que el egoísmo, en nosotros tan natural, sea la tabla que nos salve, entendiendo que lo que otros les pase, a fin de cuentas, da igual. Por favor, sigan tranquilos, no les leo la cartilla, tan solo les digo que unas letras escritas serán para ustedes poca ofensa si atendemos a lo poco que sin duda leen. Relájense y chitón que yo avisaré
.
Cualquiera que conozca los procesos de las fórmulas de gobierno de la Grecia clásica, recordará que el ciclo quedó muy bien definido  por Platón en su obra “La República”. Para el filósofo, el Estado ideal surgiría  de una situación de absoluta corrupción y  siendo esta vergonzante, se convertiría en la necesaria realidad que provocase una reacción para regenerar el cuerpo social remontándolo a una salud plena. Platón estableció y reflexionó cinco fórmulas de organización y gobierno: aristocracia, timocracia, oligarquía, democracia y tiranía. No se preocupen, me quedaré en las dos últimas (para él, las dos peores) y les advierto que el Monsieur que da nombre a los amores irrealizables, se despachó con ganas al afirmar que en lo que hay que basar el que todo funciones es -cito literalmente-, «en que cada uno haga lo que le corresponde hacer».

De adentrarnos en el Mar de los Sargazos, podrán ustedes decir que me dejo mucha chicha en lo anteriormente planteado, pero sean sinceros ¿creen que a alguien le habrá importado?. No hay cuidado, si es menester, saldremos a tomarnos una cerveza o un café y le daremos alas y boato al filosófico parecer. Ahora mejor seguimos con el presente que es lo que se nos presenta cada mañana y nos altera la mente. ¿Qué queda de aquel volumen de blancas y prístinas páginas que debieron escribir todas las manos?, ¿reconocemos nuestra letra en el pandemonio de historia que nos ha quedado?, esto no lo editará nadie en su sano juicio y por no encontrarse, no se encontrará imprenta dispuesta a colaborar en semejante disparate.

La Democracia ha roto la solidaridad y ha convertido al vecino en enemigo, ha servido para que medren los ladrones y ha expulsado de los salones a los ciudadanos más necesarios y capaces. Lo aprendido en cuatro decenios es  engordar a cualquier precio, pillar lo que se pueda y a decir que lo mío es mío y lo de los otros también. Nadie hizo, hace o hará pedagogía que sume en las ecuaciones de futuro. Pues si algo aprendieron muy bien los cerdos es a gobernar la granja. George Orwell la clavó bien clavada (no saben cómo se ríe junto a Platón y a mi madre en los celestes áticos), explicó mejor que nadie como los animales, liderados por los puercos, expulsaron a los tiránicos humanos que les reprimían para a la postre, acabar creando un gobierno propio que acabó trocándose en otra tiranía brutal. En otras palabras, la luchada socialdemocracia, que debió ser la base de la sociedad de bienestar, se ha convertido en un lupanar. Un lugar en el que sobrevives si no tienes estómago y estas dispuesto a tragar…

Y ¡atención!, sorprendentemente vivimos felices y contentos. Mientras se jueguen Mundiales y Eurocopas, mientras se escancien los barriles de cerveza, los televisores sean baratos y los coches se paguen a cómodos plazos, la informe masa social será fuente de ingresos para unos cuantos a los que no les importará, de verse cuestionados, convertir a los díscolos en pienso para los perros. Así es como estamos, ¿no les gusta?, pues haber espabilado. Que en su casa y en la de todos, una cosa es predicar y otra bien distinta dar trigo. Efectivamente, utilizo mucho la frase, pero ¿me dirán que ella sola no se reivindica?.

En esta falsa democracia hay de todo,  pero existen aspectos que afectan a todos los comunes, a todos los lelos que creen que tener trabajo es un sueldo de seiscientos euros o que la economía no puede verse influenciada por las actitudes subjetivas. La mayoría de ese voto pertenece a los hijos de la socialdemocracia felipista, a aquellos en los que ha calado el individualismo, los mismos que dicen a voz en grito que hay que eliminar las prestaciones al desempleo, que quien no trabaja es porque no quiere. Son los conservadores del futuro, manejados por los de siempre, esos que se han dado cuenta de que su herramienta actual huele a naftalina y que con urgencia hay que cambiarla.

Miren, esos ciudadanos, esos chotos que bailan sobre las escaleras al son de la música que les tocan, son lo peor de cada casa pero también son el ejemplo que nos explica que hace ya mucho tiempo que perdimos el poder de controlar nuestro destino. También hay mucho engañado que vota con la pretensión de defender patrias, sin darse cuenta en su inocencia de que patria tan solo hay una y que a la tropa nunca se le servirá gratis un plato de sopa. Dejemos los paños calientes, ya sabemos lo que hay y en verlo, no lo duden, está la clave.

Sinceramente, creo que les hablo y no digo nada, pues ninguno de los que dicen tener como objetivo España, deja de mirarle el escote con ansia de tirársela y no para esposarla. Aquí o hay purga, o un servidor se va. Diría que nos iremos tantos que se quedarán los de siempre y todo seguirá igual. O hacemos de este el momento de imponerse, de dejar las medias tintas, o cuando no lleguen las pensiones de los abuelos para pagar tarjetas de móviles, nos devoraremos entre nosotros como licaones. Pero claro, toda acción requiere del compromiso de la masa social, es decir, de apoyos  amplios. La cosa es que no veo yo a la gente por la labor cuando la prioridad es pedir préstamos personales para pagar una comunión que demuestre a los cuñados lo bien que nos va.

Aquí vamos camino de que algún cabeza cuadrada, con pocas luces y muchos cojones, haga de las palabras misiles tierra-tierra. Así pues, mejor abandonar toda esperanza y empezar a entender que será la fuerza la que someta a una masa indigna y a unos electos ventajistas. ¿No ven como se comporta el gobierno legal de la nación?, ¿no ven que lo que rige destinos es privatizar los beneficios y mancomunar la pérdidas?, mejor que lo vayan viendo o decidan irse de compras que pronto empiezan las rebajas y perdérselas sería una pena.

Yo ya no creo en casi nada, quizás en aquellos que tengo cerca pero más allá, todo es ruido que no me deja dormir tranquilo la siesta. Que si España o Catalunya, que si el catalán o el castellano, que si los bolcheviques nos robarán el futuro de nuestros hijos, que si los fachas nos robarán los derechos, que si la tele mía es más grande, que sí hoy estreno coche, que para celebrarlo una birra, que mira que buena está esa tía…

¿Les ofende?, pues miren, no lo siento, es bueno que como Dorian Grey  miremos nuestro retrato, es lo que pondrá  en valor nuestro mísero papel de ciudadanos. Lo que les explico, en términos de especie, es el votante tipo. ¿Eso cambiará?, lo dudo, les decía antes que se necesitan apoyos, pensar en mayorías. Es la única forma, de otro modo puedes tener más razón que Gandhi, y no conseguir nada. Si no pretenden engañarse a sí mismos, convendrán conmigo en que la política no tiene nada que ver con llevar o tener razón.

Bueno, no es mi día. Nada me placería más que no fuese así, pero puestos a bajar el sol y mostrar la luna, me voy a dar una vuelta por mi pueblo. Empiezan las fiestas mayores y para dar ejemplo con mi irreductible activismo, me apetece tomarme unas tapas y regarlas con cerveza.

POLITICA ES MORAL

martes, 21 de junio de 2016

¡ARRIBA ECHENIQUE!


Yo les confieso que le prodigo fe a Albert Camus y hay cosas de este pied-noir  que me sirven casi al nivel mismo que San Agustín, pero a pesar de haberle leído e interiorizado durante mucho tiempo, aquello de que en el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio, estimados amigos, no me lo trago.

No somos buenos, somos corderos que se victimizan, pero llegada la oportunidad de cambiar rebaño por manada, nos encumbramos en lobos. Plautó clavó la expresión  Homo homini lupus –el hombre es un lobo para el hombre- y lo hizo en el grato ámbito del teatro, pero llegado Hobbes a escena, lo que era pauta de ficción, se convirtió en realidad sangrante.

El bueno de Tomás Hobbes nos pasó muy bien la mano por la cara, nos enseñó o mejor dicho nos restregó la verdad irrebatible de que el ser humano es egoísta por naturaleza. El inglés aceptaba que bien estaba aquello de esforzarse en hacer que las personas abriesen su corazón, en que militasen en la generosidad  y pudo incluso reconocer en ello un hermoso objetivo social. En cualquier caso -siento hacerles un spoiler- el tipo lo acabó viendo muy claro: para hacer que el sistema funcione, mejor un monarca absoluto que imponga un orden estricto y purgue a los que de la raya se salen…

Ayer me sentí lejos, muy lejos de mis iguales. Ayer me puse como un basilisco, y de no haber sido por la presencia de mi hijo, le hubiese roto el alma a un mal nacido. En cualquier caso –ustedes me conocen- no pasé de puntillas para quedarme en el amago y así hoy saco la siete muelles para despreciar a un hombre que nunca será persona y siempre será gentuza.

Se hablaba de los comicios que habrán de celebrarse el próximo domingo, cada uno iba diciendo la suya y con más o menos dulzura nos dábamos en los morros pero en principio, pareció que todo quisque respetaba al contrario. Hasta que abrió la boca un espécimen  de no sé que subgénero humano que en aras de no sé qué prestigio de España, afirmo sin cortapisas que Pablo Echenique (Secretario de Organización de Podemos) no era digno de ser un personaje de la política española, literalmente dijo: “¿quién ha puesto a ese inútil de la silla en primera fila?”.

Miren, antes lo apuntaba, conté hasta diez y me pareció que fueran diez mil, tragué saliva que supo a bilis y me imaginé rompiéndole la cara con una pasión desaforada. ¿Saben cómo continuó la cosa?, pues sencillo, entendió el silencio como una victoria y su discurso fue in crescendo,  afirmó sin empalago que no era normal que un país lo gobernase “gente así”. Imaginen, hablaba  el oligofrénico de gente así y yo le miraba, le analizaba y le traspasaba con dardos que nadie notaba. Pues hubo quién empezó a hablar de que el aspecto es muy importante e incluso hubo un lumbreras que afirmó que un minusválido (eso sí, utilizó el término de forma muy educada el muy cabrón) podía dar una imagen de debilidad a un Estado.

A esas alturas yo ya estaba por masacrar sin miramientos, pero cerca había niños y comprenderán ustedes, no era plan. En cualquier caso -ya me conocen- advertí por activa y pasiva, apelé a los méritos de las personas al margen de su condición física, plantee que es el intelecto lo que hace capaz a cualquier profesional y ello es lo mismo en la política, se ejerza esta donde se ejerza. Una vez más sonrisitas y como siempre, los tontos del haba que a pesar de leer, casi nunca entienden lo que explican las palabras, me afrentaron con uno de mis artículos en los que ensalzaba la elegancia como parte intrínseca de aquellos que están a la vista del público.

Batallé sin esperanza y perdí, jirón a jirón, las fuerzas para acabar –como viene siendo habitual- siendo causa de todos los males. Todos los corderos se convirtieron en lobos y llegó aquello de pies para qué os quiero. Pero como soy también un apasionado de las fábulas de Esopo, me reconozco en tortuga y me encantará joder a las liebres. Las que nos ocupan son gentes de pocas luces y magna soberbia, gañanes que más allá de trabajar para gastar en Media Markt (que les dice que no son tontos), no saben más que ensoñarse con las mujeres de otro para acabar restregándose con sus esposas a las que ellos mismos llaman loros.  En contraposición, el que ellos llaman tullido (me sorprendió que uno de ellos utilizase el término), es Licenciado y Doctor en Ciencias Físicas, trabaja como científico titular en el Instituto de Química Física Rocasolano del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y es colaborador extraordinario en el departamento de Física Teórica de la Universidad de Zaragoza. Ahí es ná lebratones de medio pelo, que por no ver no veis en vuestros ojos los orzuelos.

El que empezó la digamos reflexión, escribe aya sin hache (créanme, no sabe el significado de la palabra sin la consonante) y alterna las bes y las uves con una alegría que provoca escalofríos. Este es el ejemplo de ciudadano que escupe sobre el honor de un gentilhombre con el que se podrá estar de acuerdo  o no, pero que atesora más valores de los que la mayoría de los comunes no obtendrá nunca ni en sueños.

Pablo Echenique es un referente y una esperanza para todos aquellos, que reconociéndose alguna limitación,  han sabido ver en el podemita un hombre al que vale la pena seguir a la velocidad que marca su motorizada silla. Liebres, os cacé a tiros en el pasado, os desollé y os cociné con esmero. Apartaos de mi camino o, no lo dudéis, sabréis lo que es bueno.

POLITICA ES MORAL


lunes, 20 de junio de 2016

TENEIS TODAS LAS PAPELETAS


La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas. Albert Camus

Me encanta como cuidan de nosotros los partidos políticos, de veras, diría que me emociona ver lo pendientes que están de que nos sintamos cerca de ellos. Siempre atentos a sus votantes y en general a la ciudadanía, nos envían cartitas ilustradas para que viendo sus sinceras sonrisas, confiemos en su palabra aún habiéndose roto la misma una y mil veces en el pasado.

Dejo al margen la ironía, que es en verdad un yo acuso, y pongo manos en harina para más tarde repartir panes. ¿Qué piensan los próceres de nosotros, los españoles que damos forma a barrios, pueblos y ciudades?, ¿creen que somos cortos como las mangas de un chaleco?, ¿desean sernos útiles o por el contrario nos endiñan cuando pueden cambiando el plátano de bolsillo?. Esto es un disloque mayor que los hasta ahora conocidos y menor de los que vendrán…

Celebramos Elecciones Generales en diciembre de 2015 y como era de esperar el voto se polarizó, no se dieron mayorías claras y sucedió lo que al menos yo temía: ningún pacto resultó posible pues la cosa va de pillar cacho de un nominal poder que otorgue réditos y no de remar juntos en este bravo mar en el que navegamos. Queda clara una idea, quede meridianamente clara, aquí no se salva ninguna sigla, ninguna, así que hagan el favor de no caer en la tentación de arrimar a mi ascua su sardina.

Ante la vergüenza de no conseguir un gobierno tras un paripé infumable, vamos a unos segundos comicios con la sensación extraña de que todo quedará, otra vez, en agua de borrajas (aunque siendo diuréticas esas verduras igual nos hace bien) pues en nada ha cambiado el sentido de Estado de los actores implicados. Eso sí, los papelitos que nos explican a todo color, sus recetas de aspirina, siguen presentes en los buzones con la perseverancia de un acosador psicópata que no tenga más solución para sus males que el encerrarle bajo siete llaves.

Harto,  hartísimo estoy que los tribunos que dicen velar por la plebe (es decir, nosotros), se piensen que pueden disponer de los dineros como si fuesen suyos y se mamen los calostros como ansiosos terneros. ¿Era necesaria otra campaña?, ¿alguien cree que la memoria es tan corta que no recordamos quienes son los candidatos?, ¿se han enriquecido los programas con Avecrem y será mejor el caldo?. Vamos a ver, vamos a ver, son todos unos bradomines de medio pelo que galantean sin esmero los votos, ultrajan dignidades y ofenden todo lo que un día fue valioso. Buhoneros de producto chico, ventajistas del disimulo, indignos de reconocimientos, son ejemplo de todo lo que no necesita España.

Los partidos políticos que parecen tener razones inapelables y que en realidad se arman fútilmente con la ya antigua fórmula  del “y tú más”, no han sabido ponerse de acuerdo ni para ahorrar en la nueva campaña electoral para el 20 de junio. Las reuniones que anunciaron a bombo y platillo, con un postureo de dignidad patricia, no han servido de nada. De hecho, tras mucho dime y diretes, la voluntad de gasto o ahorro quedó, como siempre, en manos de cada partido. Y ¿saben?, así, como quien no quiere la cosa, al primer envite, los cuatro “grandes” soltaron más de 35 millones de euros, veremos la cifra que al final de campaña se alcanza.

Miren, no se ustedes, pero a precio de parecer tonto, quise pensar que tras la vergonzante finalización de la abortada legislatura, el fracaso impondría la necesidad de restañar dignidades, pero una vez más, allí donde dije digo, digo Diego.  Todos han vuelto a sus capillas y se han olvidado de sus feligreses en la sempiterna monomanía de que Dios proveerá. Es lo que tienen los falsos santos, predican muy bien los puñeteros, pero una de las verdades del barquero (últimamente hablo mucho con él) dice que una cosa es predicar y otra dar trigo.

Están los buzones de mi casa en un constante empacho, no tanto por el papel que tragan y si mucho por las salsas que lo amargan. Estimados candidatos, son todos ustedes cualquier cosa menos factótums de mi país y así, he decidido que si ni tan solo han sabido evitar gastos en campaña, nunca serán capaces de ahorrar gobernando en lo superfluo para invertir allí donde realmente es necesario. Es por ello, que aún sabiendo que les irá  una higa en lo que yo decida, no pienso votar a ninguno de ustedes, aunque regalándome una colorida pelota de playa me lo pidan.

Por cierto, sepan que sabré ir al colegio electoral, elegir las papeletas, introducirlas en sus sobres, hacer cola (espero que vote mucha ciudadanía), identificarme, introducir mi voto en las urnas y educadamente, agradecer su labor a los Vocales y al Presidente. Gracias por su preocupación…

POLITICA ES MORAL

domingo, 19 de junio de 2016

ELEGANCIA ROJA


No es coraje, es elegancia. Quizá la elegancia es la forma suprema del coraje o el coraje es la forma suprema de elegancia. Lobo Antunes

Estoy harto de la tontería de la estricta norma  progresista que penaliza eso tan normal que siempre se ha definido por “ir arreglado”. Más cuando eso de cuidarse, extrañamente, se identifica con el sometimiento de un sexo a otro o no sé qué otras acepciones apocalípticas. No se trata de un mensaje en base a la imagen de lo evidente. ¿Somos iguales mujeres y hombres?, la cosa es una verdad de Perogrullo  y eso es lo que aprendí y enseño. Ante la ley, de aplicarse la misma,  no ha lugar a la duda, lo que dilucidamos es otra cosa, es otro matiz.

Vamos a ver estimados ciudadanos y ciudadanas, ¿quién obliga a un progresista a parecer un pedazo de carne mal salpimentado para reivindicar derechos?. Diríase que nadie, ¿no es cierto?, pues ya está dicho todo. Yo habré mamado eso que se conoce como republicanismo de izquierdas,  pero las milicianas también pueden depilarse las piernas  y los milicianos rasurarse bien la barba  antes de ir a pegar tiros, sin  perder ni un poco de su ímpetu por defender lo que defienden, o mejor dicho, defendemos.

Algunos de ustedes dirán que tengo  más razón que un santo y otros verán, en lo reflexionado, algo que hace que servidor se merezca apoyarse en un muro al amanecer. Desde luego, no creo que sea tan difícil ser persona pulcra y activista a un tiempo.  Una condición no merma ni debe ir en detrimento de la otra, pero bueno, todavía para algunas y algunos en la estética llevan el mensaje y en eso -parece mentira-  se quedan casi siempre.

La estética es cosa  importante pues ¿puede creerse en alguien que defiende sus ideas oliendo a choto?. La respuesta es no, o sí, si lo que pretendes  es mandar a los chotos y ahí se rompe el axioma que numantinamente defiendo de que siempre es  mejor ser cabra que oveja. La pulcritud, estimados activistas de la nueva izquierda,  es progresista y la guarrería no. Sencillo el razonamiento: si no cuidas tu propio cuerpo, ¿cuidarás el cuerpo social?.

Esta reflexión es espectacular, no por brillante, sino por polémica. Algunos la  suscribirían de cabo a rabo y otros se escandalizarán, pero la verdad del barquero es que se puede ir vestido de una cierta manera denominada como alternativa (que a veces no transmite respeto por la limpieza, bien es cierto), pero ir limpio y pulcro. En serio, yo respeto casi todo en ese tema, pero insistiré siempre en que la estética no define de forma absoluta pero compone un buen escaparate de la ética. Decir lo que digo no se basa en anécdotas de los medios de comunicación o en chascarrillos de terceros. Así,  puestos a significarme, les contaré algo.

Aún me acuerdo de mi juventud,  portando El País bien dobladito bajo el brazo para que se viera bien. Ahora lo pienso y he de confesar que siento vergüenza, no por el hecho de ser y pensar como entonces, pues era más joven, tenía poca madurez y muchas menos lecturas que hoy. No quiero decir que hoy esté más en lo cierto que entonces, tan solo  digo que era un comportamiento  chorra para decirle al mundo: mira lo progre que soy. Nada más y nada menos que con El País, algo que ahora -sin lugar a dudas- provocaría hilaridad.

Hace mucho que lo superé, Deo gratia -me refiero a lo de tener que mostrar lo que soy-, pero esa inmadurez -que debe superarse con los años- la veo en una cierta gente ya talludita y con canas, que no se desprende de la misma y no les engañaré, me resulta  lamentable. No sé si me he sabido explicar, pero en cualquier caso, es cierto que también en los alternativos el postureo del desarreglo  es mentir con descaro.

POLITICA ES MORAL

viernes, 17 de junio de 2016

¡VIVAN LOS TACONES!


La mujer tiene un solo camino para superar en méritos al hombre: ser cada día más mujer. Ángel Ganivet

A fe mía que la realidad siempre supera a la ficción. Hoy me voy a dormir alucinado, según parece, es objetivo a futuro de algunos activismos el que se prohíban los zapatos de tacón…

De veras, no sé qué puñetas nos está pasando, pero viendo lo que acontece en este mundo, que alguien proponga, de forma sesudamente argumentada el exterminar el uso de estiletes u otro tipo de zapatos altos femeninos, de entrada provoca hilaridad y más tarde escalofríos, pues mucho prohibir parece ya.

Vamos a ver, nadie en su sano juicio calza zapatos incómodos “siempre”. La tipología de calzados, como cualquier otra prenda de vestir se adecúa a nuestras actividades habituales y a nuestro tiempo de ocio. Así, como todo en esta vida, el vestir también es una cuestión de educación.

Puñeta, somos mujeres y hombres, nos complementamos pero no fuimos, no somos, ni seremos iguales. Leí el año pasado de Carla Guelfenbein -escritora chilena-, un artículo más que interesante. El mismo no versaba de zapatos altos, pero supo utilizarlos para explicar las relaciones entre mujeres empoderadas y dueñas de sus destinos en relación a los hombres. Me permito reproducir un fragmento: “Hoy no tenemos que pedirle permiso a nadie para aspirar a nuestros sueños. Hoy es posible que una mujer escale en las esferas de poder, que se independice económicamente, que tome las riendas de su vida, que aspire a relaciones maduras, que anhele estar al lado de un hombre que no solo la apoye en sus decisiones, sino que no se achique ante ellas, un hombre que en lugar de considerar su autonomía como una amenaza, se sienta orgulloso de ella. Sin duda que la feminidad y la delicadeza son atributos esenciales en nosotras las mujeres. Y los hombres están en lo cierto en apreciarlos. Así como también lo son en ellos la caballerosidad, la iniciativa, la disposición a la acción. Hay atributos esenciales que nos definen como mujeres y como hombres y que echan a andar los mecanismos de la atracción y de la seducción. Pero esto no significa que la mujer tenga que volver a ser sumisa, débil, dependiente y limitada para atraer a los hombres, para lograr tener una relación que satisfaga a su pareja”.

Bueno, pues esa es la cosa, como dice Carla, hay atributos que nos definen y que echan a andar los mecanismos de atracción y seducción. Así que cada uno de nosotros decida que zapatos calza para correr o para ir despacio.

POLITICA ES MORAL