miércoles, 16 de noviembre de 2016

EL TIEMPO DE LOS BÁRBAROS



-Muy buenas Magister. ¿En que andamos esta tarde?.

-Aquí, haciendo cosicas. El que me llames a estas horas me hace barruntar que algo llevas entre manos  o te ronda la testa.

-¡Es usted increíble!, no podré sorprenderle nunca ¿verdad?.  Mire, por una parte trabajo y
por otra se me desmandan las ganas de decir la mía cuando me deja el laburo.

-Entiendo, lo de siempre, lo urgente no deja tiempo a lo importante.

-Así es Magister, así es.

-Y no es que el trabajo no lo sea, pero mente tan ebúrnea como la tuya requiere reposo y tiempo. Esto amigo mío,  más que una valoración, es un consejo.

-Se agradece, pero no puedo dejar de descargar bilis. ¿Sabe?, le decía ayer a mí costilla que no puedo reposar ni proponiéndomelo. Estoy enfangado, atollado en demasiadas trincheras.

-Demasiados frentes, así es. Te lo he dicho muchas veces: hay que establecer prioridades
.
-Perfecto y así me regreso al principio. Priorizando, ¿qué tal si empezamos a fusilar y lo demás lo vamos viendo?. Si se trata de lo que es  urgente o importante…

-Bueno, dicho así, no sabría qué decir. Virgen Santa, eres un verdadero choto. ¿Cómo puedes pretender que te dejen hablar en público?

-¡Diga usted que sí!, a este paso me cogerá manía hasta el perro.

-También eso requiere de prioridades –para el perro- pero no te tires al monte, por favor. No puedes ensoñarte con poner a todo quisque en fila y que vayan pasando. Si me permites utilizar tu moderna mitología, te conmino a que te alejes del lado oscuro de la fuerza. Si sigues así, acabarás defendiendo que hay que matar a todos y esperar que Dios distinga a los suyos, como decía aquel cafre…

-Quede tranquilo, de momento tan solo ladro. ¿Sabe?, hoy he recordado un aspecto de las "leyes" en la Edad Media (aquella involución de la historia de la que hablamos tantas veces), quizás ya le acerqué el cuento, así que si me repito, acepte mis disculpas.

-¡Vamos hombre!, nada que disculpar. Procede, procede.

-A los banqueros o prestamistas de aquel momento que no podían -por malos usos del dinero- cubrir sus empréstitos, se les descuartizaba atando una caballería a cada una de sus extremidades. De no haber mulas o caballos cerca, también se les desollaba. ¿Ve?, quizás no fue época tan oscura y algunos nos despistan de lo bueno que en la misma se desarrolló.

-¡Vaya!, siempre hay un punto medio, ya sabes. Pasar de descuartizar y echar a los perros a no tener castigo y ser asumido como una práctica corriente y hasta justificable es lo que nos ha pasado.

-Comulgo con la cosa por su vehemencia al explicarlo, pero con su permiso, casi que me quedo con el látigo.

-Mira podenco desbocado, sólo hace falta (¡digo sólo!) pedagogía y leyes duras contra los infractores, lo de siempre...

-La gente las pasa muy putas, se queman ancianas en sus casa por no poder pagar la electricidad y prender una vela y Felipe González se va, con la pasta de su traición, de meretrices con cualquiera. No me riña que es un ejemplo sobre un aspecto concreto, pero no se vaya todavía, ¡aún hay más!. Niños que son tiranos que nos hacen poner en cuestión el derecho "sagrado" a ser padre, tontuna generalizada ante cualquier cosa que requiera de pensar aunque sea poco, oligofrenia sistémica y contrariamente a lo esperado, ni a hostias despierta el común de su falsa felicidad. En fin, como tantas veces últimamente, pido disculpas. Ya sabe, regresa la mula al trigo…

-Bien traído lo del honorable socialdemócrata, pero fíjate, eso resulta (y es) una inmoralidad, pero, salvo que haya hecho (y lo habrá hecho) todo lo indigno del Mundo,  lo que eso debería llevar aparejado es su inhabilitación para cualquier ejercicio público. No tan solo eso, las personas deberían de no tomarlo en consideración en cualquier postura u opinión que pudiera manifestar, porque carece de autoridad moral.

-¡Ninguna!. Eso es lo único a lo que, en este caso, se debería aspirar, pero nuestra peculiar Roma SI paga a los traidores, pues los romanos ya no saben el valor de su ciudadanía. Lejos del sentido social, hemos olvidado que ante posturas delincuentes debería caer la guillotina de la ley con todo su filo y peso. Persevero en el fatalismo, es cierto, pero sin duda llegó otra vez el tiempo de los bárbaros.

-La impresión que yo saco es que hay tal ausencia de líderes y de referentes en la sociedad, que muchos se ven impelidos hacia los viejos y ya desprestigiados del pasado, porque: ¿los hay ahora más dignos?, ¿los hay mejor preparados?.

-No, no los hay. ¿Recuerda?, siempre le digo que si un día existió un Cincinato, su recuerdo se borró en la indignidad de nuestro presente.

-Cierto,  la protestas a la que apelaban los romanos ha desaparecido, sólo se ejerce la auctoritas, aunque sea por personas que no merecen el respeto .Hemos tenido émulos que, como en el fondo difícilmente podría ser de otra manera, han acabado en vulgares autócratas. El ejemplo más reciente en España: Miguel Primo de Ribera, no te digo más. Lo que me sorprende es que no se haya visto (quizá porque da miedo mentar la bicha) que la situación política y social actual tiene muchísimos puntos en común con la España de los años 10 y 20. Degradación de la vida pública y social, división en los partido y la sociedad, políticos incapaces y desprestigiados, y un entorno en el que los populismos con tendencias claramente autoritarias empiezan a tener un espació creciente en la representación política. Cuidado, porque la historia tiende a repetirse, sólo hace falta que transcurra el tiempo suficiente.

-Magister, usted es una honra para mi desgastado patriotismo. Dice usted mucho en poco trozo y hace germinar el sentido de la pedagogía social entre los riscos, gracias.

-A ti por inspirarme. Pero desearía que bajases del huracán de tus tensiones, tú sabes que estás preparado para lo que venga.

-Bueno, dice mi mujer  que me ve inquieto, soliviantado y con una enfermiza necesidad de hacer alguna cosa útil. Me dice que debo centrarme en trabajar bien los mimbres que representan mis hijos y que siga haciendo gala de ser sincero con los que me rodean. Yo le digo que no hago nada que sea valioso para la ciudadanía. No sé, se lo vengo diciendo hace tiempo,  me aprietan los zapatos.

-Hay un territorio esencial que explorar, sobre todo es estos tiempos de crisis, que es el de los paralelismos históricos. Con visión amplia y alejándonos de presentismos, valdría la pena abundar en ellos. Puedes creerme, eso también lo estás haciendo. Educar ciudadanos de bien para el futuro es lo más valioso que una persona puede hacer en su vida, es la herencia más importante que podemos dejar, a los nuestros y a la sociedad.

-Le escucho y he de decirle, que quizás lo más valioso que he logrado es caminar al lado de mi particular Besteiro y hacer por aprender y hacer por aplacar la mentira que me recome, apoyándome en una mente que me impone y me remansa. Pero no puedo olvidarme de las bajas de esta sinrazón,  son demasiadas. En fin, no me haga caso. ¿Lo ve?, otra vez me salvó el presente el maestro del pasado.

-No hay batalla que libremos que no las tenga, es una servidumbre necesaria al estar en la trinchera. Toma aire y relájate, hazme caso.

-Copón bendito, este es tiempo de mesa y café templado, y estamos lejos, demasiado.

-¿Qué puedo decirte?. Como tantas y tantas veces te digo, aquí se te echa de menos. En cualquier caso, regresemos a la obligación y apuntémonos el seguir en otro momento cercano.

-Le haré caso y procuraré estar laxo, pero no dejo de pensar en cuanto pudo luchar Aquiles y al final le  pisaron el talón que tenía jodido.

-¡Serás numerero!, no cambies nunca choto, gracias por ser y estar.

-Lo mismo le digo, lo mismo le digo. Un abrazo.

POLITICA ES MORAL

viernes, 11 de noviembre de 2016

LA MUERTE DEL PEDERASTA


Ayer me desayuné prendido a las noticias de la radio. Nada más nefasto pude haber hecho, pues las ondas relataron la detención de una red de pederastas que a nivel estatal, compartían archivos informáticos que contenían imágenes de abusos a niños, incluso a bebés.

El portavoz de la policía advertía que lo hallado en los ordenadores incautados a los detenidos era, en términos absolutos, asqueroso. Literalmente, a los encargados del peritaje se les revolvieron las tripas y yo diría que el alma…

Realmente no se que lleva a tal barbarie al ser humano y tal vez el abusador fue abusado en su infancia –es la tesis más extendida- pero ¿saben?, me va una higa en el asunto. Mucho puede uno entender al escuchar penas, pero en el abuso a chiquillos no hay lugar a justificaciones y si a emprender acciones. A mi entender y apoyándome desde siempre en aquella gran persona que se llamó Gabriela Mistral, el futuro de los niños es siempre el hoy, hablar mañana será tarde. En resumen, robar la infancia a un niño es condenarle como adulto.

Llegados a la edad adulta, habiendo disfrutado de una infancia plena, sabremos reponernos a los golpes. Por el contrario, un niño al que le robemos la inocencia no será más que una rémora para los demás y sobre todo, para sí mismo. ¿Los detenidos son víctimas y verdugos a un tiempo?. No tengo respuesta para la cosa, pero si asevero que legiones de psiquiatras, psicólogos y pedagogos siguen sin dar con la piedra filosofal que sane a estos –dígase con reservas- enfermos. Ergo, ¿qué corresponde pensar?, ¿qué corresponde legislar?, ¿cuál es la forma correcta de actuar?...

Recurriendo al buenismo posibilista se trata, como siempre, de abonar con la educación, pero la realidad se impone y sucede que no puede la autoridad competente estar siempre presente. De hecho, el tema de los abusos infantiles no se da tan solo en las clases desfavorecidas e incultas, no lo duden, también se da entre las clases altas supuestamente instaladas en espacios de confort.

Miren, nunca podremos negarnos que lo urgente no da tiempo a lo importante, a excepción de este caso. Frente a esta dolorosa realidad, toca dar la oportuna importancia a las víctimas y ponerse en harina, sin perder ni un instante, en relación a los pederastas. La cosa es, por tremebunda, increíblemente sencilla. Se les persigue, se les atrapa y atados de pies y manos se les sacrifica. Sí, se les sacrifica, pues no hay peor pecado que robar futuros justificándose en el pasado.

Andar poniendo paños calientes de cara a la galería, es de felones cobardes,pues si hay un tesoro que deba ser protegido es el que representan nuestros hijos. Decimo Junio Juvenal, poeta de la antigua Roma, viendo como en su tiempo se depredaba a los niños, proclamaba que  ni una palabra ni una mirada obscena han de manchar la casa en la que haya un niño.

Viene este salvajismo de lejos y toca decir basta. No es suficiente mirar el campo, hay que arrancar las malas hierbas.

POLITICA ES MORAL    

miércoles, 9 de noviembre de 2016

NAPOLEON Y EL CENTRO COMERCIAL


-Buenas Magister, se le añora.

-Muy buenas, Condottiero. Te veo beligerante, como casi siempre.

-Bueno, sería un buen día para tener una larga y a bien seguro, fructífera  conversación. Ando con cierto desespero y le tengo lejos.

-Pues no desesperes. Donde hay riesgos, hay también oportunidades

-¿Cómo no desesperar?. La cosa es gris, muy gris y el común es o parece  imbécil en todo el orbe. Vamos a ver, ¿soy yo o es todo?.

-Mira, el común está hasta las gónadas, como bien dices, y no encuentra respuestas ni soluciones…

-Los que andamos hacía atrás pretendiendo hacer del pasado un bastón, sabemos que estamos llegando al límite que pueden soportar las costuras. Habrán de caer muchos para que otros se levanten. La cosa asusta, asusta mucho. Joder, hoy es de esos días en los que mi yo es más suyo que mío.

-¡Madre de Dios!, realmente no sé si eres homérico o un exagerado de narices.  Pues sé siempre tú, todos saldremos ganado.

-Le hablo más serio de lo que pueda imaginar. ¿Qué puñetas hacen los tipos como nosotros para ser gozne y/o cambio?, ¿qué cojones hacen las luces en noches tan cerradas?.

-Las Luces: gran palabra que marcó una época. Ahora ya no existen, quedan islas como nosotros, archipiélagos  perdidos en el proceloso océano, impotentes. No sé qué decirte, me gustaría dar un paso atrás y tratar de ver las cosas con algo de perspectiva. El panorama es muy poco alentador, pero quiero creer que, al final, un mínimo de cordura deberá imponerse.

-Su fe es enorme y por ello le admiro.

- Déjate de lisonjas por favor. Además, creo que ahora que vamos a estar más solos con la retirada del Imperio, no podemos eludir las enormes responsabilidades que se nos vienen encima.

-En este momento, la única labor digna que me impongo es estar a su lado.

-Bien, yo siempre estoy al tuyo, venga lo que haya de venir, bien lo sabes.

-Lo demás me evoca violencia vieja y vivida, lo demás me hace imaginar filos y lanzas, lo demás me lleva al desprecio del rebaño y a desear que sus pastores se despeñen.

-Tienes razón, la indignidad de los dirigentes es el reflejo de la indignidad del pueblo. Ergo no queda otra que retirarse y pasar por tonto frente a los imbéciles. Cada uno vive en su celda y trata de hacerse intocable y así, el interés de la comunidad acaba por no importar a nadie. En cualquier caso, creo que nuestra conciencia tiene un valor, y que, por ello, debemos decir lo que pensamos. Razón y reflexión frente a la irracionalidad imperante. Además, hay que ver el lado bueno (pongamos que existe). Creo que son los chinos los que aconsejan vivir en tiempos interesantes, pues aunque no nos gusten los tiempos que vivimos, al menos no nos están dejando indiferentes...

-Con todo respeto, solo me faltan los chinos. Decía mi abuela que los chinos un día nos comían. No paraba de decirlo, por lo bajini, cada vez que nos llevaba al cine de verano y proyectaban películas de Bruce Le.

-Mira, ha tenido gracia la cosa. Me haces reír cuando ejemplificas con tus vivencias. Pero como te entestes en el determinismo fatalista, lo único que le dan a uno son ganas de buscar una trinchera bien profunda y ponerse a cubierto.

-Perfecto, riamos si así lo quiere, pero ¿qué hacen –permítame el recurso- dos gentiles caballeros camino de la Francia de las luces para conseguir la Enciclopedia?

-Quizá buscar no es sino una manera de huir. Huir de la ignorancia, propia o de los demás, o buscar una buena coraza contra la estolidez.

-Ergo, ¿hemos de dejar que la indignidad mate a los indignos?

-Si los indignos caen por cuenta de su propia indignidad, no es sino una manera, bien que poco poética, de hacer justicia. El problema es ser víctima de la indignidad de otros y para ser sinceros, lo primero que habría de hacerse es examen de conciencia para asumir en qué medida somos corresponsables, si por acción u omisión no somos en parte culpables. No todos en la misma medida, pero algo habremos hecho, aunque sea como grupo.

-Le compro la idea. Comparto, ahí empezamos a jugar la partida. Como parte de una comunidad no podemos ser ajenos a sus errores, pero ¿cómo imponer criterios en este pandemonio ?. Todo aboca al totalitarismo como previa a una regeneración…

-Esa  es  la gran cuestión: como no quedar como la voz que clama en el desierto, y ser solo vistos como locos que vociferan jeremiadas. El totalitarismo sería la solución revolucionaria y  yo, como sabes, soy más partidario de la solución "evolucionaria", del camino medio que, es menos estridente y más lento, pero nos permite tener una visión a largo.

-¿Podemos ser dignos sometiendo a los demás "por su bien"?. Creo que no tenemos tiempo Magister, la fractura generará  la cura.

-No lo sé, no sé si hay tiempo, pero las soluciones drásticas generan división en las sociedades y ello lleva al enfrentamiento directo. Quién salga vencedor es ya cuestión de azar o circunstancia, pero igual podemos ganar que perder, y creo que, al final, perdemos más que ganamos. Además, el bien común es un término excesivamente dúctil que puede estirarse como un chicle para hacer y obligar a hacer lo que nos parezca. Una vez desatada la ambición de buscar la "sociedad perfecta", llegamos a la dictadura arbitraria.

-No he de engañarle, admiro su talante. Yo no dejo de pensar en que toca correr el riesgo. Es cierto que me cuesta recordar una tiranía que no haya apelado a lo que es mejor par: la patria, los nuestros, la raza, etc.  Pero nuestro tiempo es diferente, la nueva ideología se explica en los nuevos templos: los centros comerciales. La cosa es que si la masa no piensa tenemos dos opciones: recurrir a los conceptos básicos identitarios que he comentado o llevarles a la aceptación de un paternalismo ilustrado como solución grata en contenido y adusta en formas.

-Cabe recordar que los ilustrados estuvieron, en su gran mayoría, contra los déspotas reinantes en Europa.

-No lo olvido, pero  Platón explicó de forma preclara que nada es para siempre y por ello las cosas (las sociedades) deben ponerse en barbecho para regenerarse. En conciencia los ilustrados hacían de las ideas otra forma de imponer criterios. La diferencia con los absolutistas era que le ofrecían al común dejar de ser gente y convertirse en ciudadanos conscientes, pero no lo dudemos, el Imperio napoleónico respondió a la necesidad de ordenar esa idea frente a una masa que no tenía la capacidad de entender conceptos tan elevados y rupturistas. El cambio de régimen, tenía como principal enemigo la irracionalidad derivada del dominio de la religión sobre la sociedad durante siglos.

-Cierto. Napoleón fue la consecuencia de la soberbia de la razón, que se pensaba podía imponerse a sangre y fuego, y no fue al final sino una manera de imponer la hegemonía francesa y su interés sobre toda Europa.  Flaco favor hizo el corso a la libertad y a la razón.

-No defiendo al orgulloso canijo, pero ayuda a explicar la materia muy bien. El Imperio sustituyó la religión y sus preceptos  por los nuevos conceptos revolucionarios que al final de la calle, también eran dogmas. Le invito a recalar en Ferrer i Guardia y verá que su pedagogía nos viene al pelo. Dígame sin reservas, ¿realmente confía en esos que llamamos nuestros iguales?, ¿cree que podemos convencer sin vencer?. Lo que el ecléctico Unamuno denunció en el 39 tiene hoy una validez perentoria pero matizada: toca vencer si deseamos convencer. ¿No lo vemos?, ¿no lo ven las familias?, todo es un enorme rebaño de ovejas con móvil y si no corremos, las librerías cerrarán. Caído el este, la socialdemocracia dejó de tener sentido pues era la contención al comunismo dictatorial y ahora ya nada frena ni contrapone los intereses de las élites extractivas que hacen de los votos patentes de corso para sacrificar a las amodorradas ovejas que creen ser cabras…

-Mira: mi tío Rafael, hombre de cultura inmensa, siempre me decía que, tras el declive y la caída, las civilizaciones, de manera bien que diferente, volvían a surgir. Tras la Edad Media vino el Renacimiento; tras las guerras de religión (XVI y XVII) vino la Ilustración. Ahora tenemos una declive absoluto de la intelectualidad, pero tengo confianza que llegaremos a un punto tal que auténticos intelectuales vuelva a tomar el mando en las conciencias y reconduzcan la situación hacia un nuevo tipo de sociedad, espero que más justa e igualitaria, pero sobre todo de principios mucho más sólidos que los actuales.

-Joder, ¡le quiero!, es usted  un jodido Santo laico. Le doy mi palabra de que las suyas me emocionan.

-¡Ya quisiera! , ¡jajajajaja!. A eso se le llama fe (laica), pero de ahí a la santidad...

-Dios, su lugar es la cátedra. Maestro en fondo y forma, noray para navegantes levantiscos como yo mismo.

-Quita, quita. Lo que me gusta es escuchar a los que tenéis algo que decir (algo importante y que valga la pena, claro), porque salir a la calle y escuchar el runrún de ambiente es volver a casa a acostarse y que se nos pase la depresión. Qué te voy a contar, estamos a la expensa de las personas de buena voluntad, entre las que me gustaría encontrarme (a tu lado). Eso es lo que nos separa del abismo.

-Sí, pero vuelve la mula al trigo. Hacer, lo que se dice hacer, ¿qué hacemos?.¿Nos tomamos una birra o mejor un Rioja?.

-Mira que eres puñetero. Cuando quieras tomamos cebada o uva, siempre estoy dispuesto.

-Gracias por guiarme a puerto. Nunca me he sometido a nada ni a nadie, ya lo sabe, pero se reconocer a quien debo lealtad y servicio. Gracias por ser mi referente, pues no conseguimos ser buenos vasallos por no tener un buen señor.

-Estimado amigo, hace tiempo que dejaste de acercarte a mi despacho para batallar las calificaciones. Se te olía ya entonces lo guerrillero que habrías de llegar a ser y has pasado de ser como carcoma  a avivarme el seso sin descanso, no pudiendo evitar pensar en que pensarás tú sobre todo lo que me acomete en mis jornadas. Me sorprende observar  que en mis meditaciones con pretensiones, siempre  acabo en un diálogo mental contigo. Así, sin más, sin darme cuenta y es que nuestros años me han explicado que siempre estás ahí.

-¡Copón Maestro!, mucho reconocimiento me parece, pero lo mismo le sucede a mi sesera cuando ardiendo desespera.

-Querido amigo,  se requiere una pronta puesta en común, porque los temas empiezan a acumularse.

-¿Cuando no ha sido así?, pero dos espartanos son más que cien persas, ¿me dirá que no?.

-Tocan a fajina, mi dueña acaba de llegar y me está tirando de la oreja. Y quien manda, manda. Así que este espartano se retira hasta mañana, espero que al menos esta noche los persas también duerman.

-Quiero pensar que lo que hemos perdido en la Termopilas se gane en Platea. Vaya pensando en el puente de Diciembre. Un abrazo.

POLITICA ES MORAL

EEUU: LAS VERDADES DE SÁNCHEZ.


MI amigo José Antonio Sánchez me ha ahorrado trabajo esta mañana. Los resultados de las elecciones presidenciales en los EEUU me abocaban a cabalgar ladrando, pero me he evitado llamar a somatén gracias a una mente con corazón generoso que me ha puesto los pies en el suelo.

Hago mío su escrito –tras pedir el pertinente plácito- y les digo que le lean, pues el Señor Sánchez será como será, pero encarnando ideologías sabe mantenerlas con la integridad.

Lo dicho,pasen y lean….

Obreros que votan a Rajoy, latinos y mujeres que votan a Trump... Muchos buscan hoy la causa de diversas "anomalías" democráticas: Rajoy, Brexit, Trump, etc…

Cuando la "izquierda" facilita el gobierno a la derecha y los demócratas se dedican a proponer tratados como los TTIP y CETA mientras crean guerras y destrucción por todo el mundo, la gente empieza a pensar que no son tan de izquierdas o tan demócratas.

A eso hay que sumar que la gente está harta de escuchar que "todo va bien" cuando el día a día les demuestra que hay más desigualdades -no por los números- sino porque lo ven en sus familiares y sus vecinos.

Ahí es donde aparece el discurso xenófobo disfrazado de patriotismo con mensajes antiguos que calan en lo más hondo: "¡primero los de casa!, ¡cerremos las fronteras!, ¡hay que ayudar a los nuestros primero!".

Pero, ¿y los latinos? ¿y las mujeres?. La comunidad latina de USA quiere sentirse integrada y cuando se habla de cerrar fronteras se sienten protegida de los "latinos malos" que quieren venir. Ellos tampoco quieren delincuentes aunque sean sus paisanos: es un sentimiento de querer ser aceptado, de querer encajar y eso les lleva a radicalizarse.

A algunas personas no nos sorprende el resultado de EEUU, ya lo veníamos comentando. El pueblo americano es un pueblo que no tolera el engaño y la traición. Y que mayor engaño y traición hay que un Presidente negro, Nobel de la Paz, que protege a Israel, apoya conflictos en Siria y vende tratados comerciales que sólo benefician a las multinacionales. Clinton es el continuismo, Trump es lo que rompe y es real, se muestra tal y como es.

La ultraderecha conquista Europa y USA. Mal asunto.

POLITICA ES MORAL

martes, 18 de octubre de 2016

ME CAGO EN TU PADRE.


Hace pocos días, recordando al fundador de la Escuela Moderna, el pedagogo Francesc Ferrer i Guardia, me sumergí como en otras muchas ocasiones en aquello que denominamos la responsabilidad paterna.

¿Saben?, vine a darme cuenta de que estamos perdiendo el futuro en nuestro presente. No, no exagero y sé que habrán de sentirse ofendidos por lo que a partir de este punto, de desearlo, podrán leer. Ya saben, la verdad es tan desagradable que todos preferimos taparla con un saco, pero les soy sincero, no estoy por la labor
.
Se supone que engendramos y parimos hijos con alguna finalidad, pues negarnos esa idea es aceptarnos como homínidos no evolucionados y carentes de criterio. Uno desearía pensar que procreamos para hacer del mundo un lugar mejor, pero atendiendo a la vox populi, todo buen padre que se precie se empodera y exclama -cada vez que puede- que padece por el mundo que les habrá de dejar a sus hijos. Somos tan tontos y egoístas que no nos da la gana pensar en que de lo que se trata es de no permitir que imbéciles de nuestra sangre horaden la superficie de este planeta. Sí, imbéciles de nuestra sangre, ni más ni menos.

Hagamos un ejercicio, echemos la vista atrás y visualicemos nuestro pasado. No el de la gran historia, visualicemos el nuestro, el de nuestra casa. ¿Cuál era el principio básico relacional en el hogar?, sencillo, los padres eran los referentes y los hijos actuábamos en consecuencia. La cosa era sencilla, unos mandaban y otros obedecían. Se respetaban los roles y así, niños y niñas debían ganar relevancia en base a méritos, no podían esperarse dádivas no merecidas.

Erramos con avaricia implementando un modelo en el que la relación paterno-filial debía ser igualitaria, un modelo en que todo debía ser consultado y negociado. De aquellos polvos estos lodos y así nos luce el pelo. Hoy los cachorros mandan en las manadas y así acaban siendo unos absolutos incapaces, pues terminan por no aprender las técnicas que habrían de dotarles de futuro. Sin duda han de repugnarnos las relaciones basadas en el miedo, pero hemos derivado hacía un extremo en que hemos despreciado una máxima relacional a todas luces indispensable: eso tan olvidado que llamamos respeto.

Pasea uno sus días y escucha por activa y pasiva la típica excusa de mal pagador: claro, el sistema está tan mal que poco podrán hacer mis hijos. Es una cómoda mentira que a todos conviene, ¿me dirán que no?. Somos tan majos y tenemos tanta necesidad de confort que en aras de estar tranquilos no dudamos en hinchar el buche a unos pollos que de natural, deberían recibir como poco un bufido y como mucho un bofetón bien diseñado.

Lo siento, estoy hasta las gónadas de escuchar a canijos prescribir las compras en los supermercados, elegir su ropa y calzado con cinco años, exigir regalos sin considerar su precio o los méritos necesarios para acceder a ellos y lo peor de todo, estoy asqueado de observar como de forma grácil y tranquila, los pequeños tiranos afirman que todo lo que observan, es suyo. Es más, cuando alguna cosa se tuerce en el camino de nuestros hijos, cayendo en la más absoluta de las ignominias, afirmamos que nada malo hizo nuestro descendiente, que todo fue culpa de maestros, padres de amiguitos que no son ejemplo, familiares que no están a la altura y si se tercia, del cambio climático que sin duda les afecta…

Miren, huelga el comentar que a los sectores poderosos de la sociedad, ahora y siempre les interesa una masa de comunes poco dispuesta al esfuerzo y al conocimiento. Como decía el tristemente finado Ferrer i Guàrdia, el poder ha sabido sustituir religión y dogma por un peculiar sentimiento laico de ciudadanía: yo compro en Media Markt, yo no soy tonto. ¿Lo ven?, ahí hemos radicado nuestra pedagogía como padres, en un remedo del ser por el tener.

Este domingo, en un acto solidario en el que me implicaré siempre, repartía globos a los niños y niñas que se acercaban. La ilusión al recibirlos era de dispar intensidad, pues regalar un globo en nuestros tiempos es como dar  un escupitajo, pero una niñita de unos cuatro años me rompió los nervios. Su padre se acercó a la mesa, sin mediar saludo o conciliadora sonrisa le dijo a la nena que cogiese un globo. Procuré ser simpático, le pregunté su nombre y me miró con absoluta indiferencia mientras tiraba sin miramientos de la varilla del inflable. El padre no se inmutaba y así, le ayudé a sacar su regalo que a todas luces, para ella, era un derecho adquirido.

Pero no acabó ahí la cosa. Siendo la nena y su augusto padre de armas tomar, respiré al verles alejarse, pero sucedió que varilla y globo se separaron, la nena montó en cólera y entonces sí que el ejemplo de padre que la acompañaba exigió, como debe hacer un progenitor responsable que se lo cambiara. Afirmé que tan solo debía encajar otra vez varilla y la base del globo, pero aquel dechado de virtudes exclamó como si en ello le fuese el honor patrio: ¿se lo vas a cambiar o no?, ha dicho que no quiere este.

Bien, acabo la historia. Cambié el globito para hacer feliz a la dulce y cariñosa niña. Eso sí, mientras le sonreía en la permuta, se me desbocó el seso y a pensando a toda voz le dije: me cago en tu padre.

Echo de menos la zapatilla tele-dirigida de mi madre, pueden creerme.

POLITICA ES MORAL

jueves, 13 de octubre de 2016

HAY QUE MATAR A FERRER I GUÀRDIA.


En mi pueblo existe un monumento a la libertad que en pocas oportunidades podrá superarse. Me refiero al IES Francesc Ferrer i Guàrdia. El pedagogo del que recibe nombre murió asesinado el 13 de octubre de 1909 por un Estado totalitario y cobarde que vio, en su teoría educativa, la más peligrosa de las revoluciones sociales.

La propuesta de Ferrer entiende la escuela  como un escenario sin jerarquías, donde el maestro es un compañero y donde las prácticas autoritarias, la religión y sus dogmas, son desterrados de la convivencia y las tareas educativas. Para Ferrer, la educación es liberadora y por ello la escuela debe contemplar una enseñanza racional y científica enfocada a persuadir a los futuros hombres y mujeres de que no han de esperar nada de ningún ser privilegiado (ficticio o real), y que pueden esperar todo lo racional de sí mismos y de la solidaridad libremente organizada.  Se conseguía así que los niños y niñas fuesen personas instruidas, verídicas, justas y liberadas de todo prejuicio. Esa fue la aspiración de la Escuela Moderna de Ferrer i Guàrdia, sustituir el estudio dogmático por el razonado científico.

La Escuela Moderna hace del profesor un facilitador de elementos libertarios para el aprendizaje en solidaridad, donde a los alumnos –sin distinción de sexo- se les alienta a la reflexión, pero a la vez se les otorga sin complejos respuestas claras desde la ciencia y el rechazo al autoritarismo, estimulando el pensamiento crítico contra los dogmas religiosos, el nacionalismo y el militarismo; Ferrer es consciente de que en las tareas del control social del capitalismo, las instituciones lejos de abandonar la enseñanza de doctrinas autoritarias, lo que han hecho es reemplazar las figuras religiosas por los valores ciudadanos y patriotas, con tal de seguir inculcando a través del sistema educativo enseñanzas en función de los intereses del poder, facilitando de este modo la dominación social: Dios era reemplazado por el Estado, la virtud cristiana por el deber cívico, la religión por el patriotismo.

Ferrer i Guardia fue un visionario que no se amedrentó por los poderes a los que ponía en cuestión y que pretendió fomentar la evolución progresiva de la infancia, evitando los dogmas, sistemas y en sus palabras, “los moldes que reducen la vitalidad a la estrechez de las exigencias de una sociedad transitoria que aspira a definitiva; soluciones comprobadas por los hechos, teorías aceptadas por la razón, verdades confirmadas por la evidencia, eso es lo que constituye nuestra enseñanza, encaminada a que cada cerebro sea el motor de una voluntad, y a que las verdades brillen por sí en abstracto, arraiguen en todo entendimiento y, aplicadas a la práctica, beneficien a la humanidad sin exclusiones indignas ni exclusivismos repugnantes.”  

¿Lo ven?, había de fusilarse al maestro. Clamar por la libertad siempre resultó ser causa de muerte.

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sábado, 1 de octubre de 2016

EL ANTÍDOTO DE LA RABIA.


-Cuéntame
-¿Contarte?, ¿no vives en España?
-Ya sé, pero me gusta que me lo cuentes tú, así te desfogas…
-La dimisión de Sánchez es un síntoma nefasto de nuestra realidad y eso que nunca me pareció un líder para la izquierda socialdemócrata.
-Se veía venir desde el domingo y lo sabes, ahora viene rubia la cosa, ¿o no?
-¿Rubia?, la cosa viene de culo, ¿me permites?.
-Claro.
-La cosa va de un sainete orquestado en los setenta y que ahora entendemos. Se trató de cambiar las cosas para que todo quedase igual, alternando dos poderes aparentemente antagónicos pero que compartían pienso y pesebre. Ergo...
-Creo que te hubiese gustado vivirlo…
-No con lo que ahora podemos ver y saber si queremos. La masa social era voto y el voto estabilidad política y así, el poder político manejaba a plena luz los intereses más oscuros.
-A tu criterio, ¿quién manejaba todo aquello por entonces?.
-¿Quién?, hoy lo vemos claro, nuestra democracia es una dictadura muy bien disfrazada de libertades. El poder económico empoderado en las élites extractivas herederas del antiguo régimen entendieron muy bien el futuro. El poder industrial necesitaba liquidar los sectores con poco beneficio aunque empleasen a mucha masa social (minería, ganadería, agricultura, astilleros, químicas, etc), el poder financiero necesitaba capital riesgo para especular y así la ambición de entrar en  Europa era vía para conseguirlo. Vender España era un gran negocio. Tampoco han de olvidarse nuestros tradicionales poderes fácticos (iglesia y ejército) que no podían ni querían abandonar sus posiciones de preponderancia. En resumen, un país en declive que hacía necesario que una minoría salvase los muebles con un espejismo que pareciese real a todos los comunes.
-Pues no lo veo tan diferente a lo que pasa ahora, poder financiero y poder en general.
-¡Exacto!. Un ciclo se cierra y esta "nueva dictadura" debe recomponerse en base a los mismos intereses de antaño y que a todas luces no son los de la mayoría. ¿Recuerdas cuando en 2011 se modificó la Constitución con premeditación y alevosía en su artículo 135?. Se materializó un golpe de estado por el que se blindaban los intereses económicos y se olvidaban las garantías ciudadanas. Pero eso sí, las españolas de tronío, en nuestras estivales fiestas patronales, han conseguido salir de procesión combinando minifalda y peineta, esa es nuestra nueva libertad.
-Bueno, ¿los que menos interesamos somos los que intentamos trabajar para vivir?.
-¡Es evidente!, describe de forma absoluta el mular en el que vivimos. Panem et circenses, pan y circo que describe la práctica de unos gobiernos que, para mantener tranquila a la masa y ocultar hechos controvertidos, han provisto a las gentes de bazofia de baja calidad y con criterios asistencialistas que, en aras de la comodidad, nos ha hecho olvidar que ser ciudadano es un cargo público en sí mismo y que debemos ejercerlo con diligencia.
-Cómo se nota que sigues tocado del ala. Otro sábado a éstas horas estarías por ahí de parranda y sin pensar en política fulera.
-Pues ya ves, hoy no hago más que pensar en las esperanzas muertas. Cuando visité a Don Antonio en Colliure, mí entonces compañera me vio romper a llorar, me cogió la mano y me dijo de forma queda: no llores, en esa tumba descansa la esperanza que anhelas. No lo olvidaré nunca y ella me tendrá a su servicio por todo lo que me quede de vida
-Veo que te conocía bien…
-Nuestro país es como una flor cuando muere. Si tenemos la delicadeza de enterrarla entre las páginas de un libro, hacemos de sus despojos en más hermoso de los recuerdos. Ya sabes, Miguel, Antonio, Federico y todos los que supieron describirnos en prosa o rima son muestra de ello. Creo que en estos tiempos, más que nunca, toca recordar momentos, lugares y personas. Pues solo desaparecemos cuando nadie recuerda nuestro nombre y eso no podemos permitirlo.
-Estás mejor?
-No, estoy cabreado y eso es estar mal. Nuestra conversación –sin duda necesaria-  se va a convertir en antídoto de la rabia, pues me siento un bicho raro entre mis iguales, un incomprendido que no comprende su momento y a lo mejor es cierto que no sirvo para nada. Pero es que yo lo veo todo mucho más sencillo, se trata de trabajar y no esperar reconocimiento,  el trabajo bien hecho ya es un premio en sí mismo, o eso me enseñaron los ilusos de mis padres.
-Pensamos igual y siendo pocos, si desaparecemos, vaya usted con Dios.
-Gracias, de veras, me haces feliz y me calmas diciéndome lo que dices pero te juro que me agobia no saber qué camino tomar para ser, eso que llamamos, ser útil.
-Mira, los tuyos, si alguna vez lo fueron, caen en el pecado y se aferran a su parecer, no por verdadero sino por suyo. Sal de ahí, deja de enrocarte en el daño que observas y te prometo el más grande de los reconocimientos. Al mirarte al espejo verás un alma libre y una conciencia limpia, las tuyas.
-Insisto, gracias por tu apoyo pero somos bichos raros, que lo sepas
-¿Y?
-Y que nos lo ponen difícil. Pero bueno, quizás tengas razón,  en ocasiones, 300 detienen a 10000. Que se lo digan a Leónidas…
-La derrota de Las Termópilas facilitó la victoria en Platea.
-Pues eso, gracias por permitir que me desahogue.
-Entonces ya tenemos gobierno, ¿no?.
-Eso parece, pero sepas que  yo quemaría la calle, asaltaría las sedes de los partidos y dejaría que el fuego purifique para que Dios elija a los suyos. Hijos de la gran furcia, han destrozado la barca que había de permitirnos faenar todas las jornadas. Pero te diré algo, la culpa no es suya. Aborrezco a una masa que vota a delincuentes y se pasa la realidad por los cojones.
-¿Pero no es mejor un gobierno en minoría que ir a otras elecciones que los populares, a todas luces, ganarían por mayoría?
-Ahí le has dado, llevo dándole vueltas  a ese punto y de veras, no tengo respuesta. Quizás preferiría que todo estallase y que rota la estructura pudiésemos volver a ser para poder hacer de forma justa. Una quimera, lo sé.
-Calma, todo puede recomponerse…
-Disculpa, quizás tengas razón, pero como decía Don Pablo, puedo escribir los versos más tristes esta noche. Te añado que habría de rimarlos a martillazos.
-¿Hablamos mañana?.
-Hablamos

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