jueves, 19 de mayo de 2016

A ROSELL LO PARIÓ UNA MADRE


"Tener un trabajo fijo y seguro es un concepto del siglo XIX". Joan Rosell

Estoy en ese momento de la vida en el que uno pone por delante del propio, el futuro de las nuevas generaciones. En resumen, uno ya piensa más en Caronte que en Baco y siendo así la cosa, acaba deseando tener algunos escogidos compañeros de viaje al Hades como por ejemplo, el Señor Rosell.

¿Saben?, escuchar las declaraciones de este lumbreras interesado, de este defensor del Santo Grial de la economía moderna y actual presidente de  la CEOE me producen asco, pero por encima de cualquier otra consideración, me da miedo. Un miedo provocado por no haberme equivocado en el pasado al profetizar nuestro presente. Me refiero a que ya somos ganado y de nosotros tan solo ha de resultar útil la carne que alimente a los lobos.

Estoy harto de los encumbrados neo-liberales que diciendo luchar por una economía competitiva, están robándonos la esperanza de ser ciudadanos de una sociedad justa. ¿No vemos quienes nos gobiernan?, ¿no nos damos cuenta que haciéndonos creer que se había acabado la sociedad de clases nos han convertido en animales de granja?. Les ruego que no me salgan con zarandangas, nos han quitado la capacidad de reacción. De no compartir la cosa –habrán de perdonarme-es que ya están abducidos por sus bienes materiales y los aman más que a sus propios hijos. No hay más.

Se me asustan muchos bienintencionados próceres de mi país cuando las posiciones de radicalizan, pero parémonos a pensar en que de seguir ahogando las opciones de los comunes (de los pecados de estos ya hablaremos luego), será la desesperación la que se empodere como ideología. ¿Se atreven a decirme que no?. Exacto, mejor no lo hagan que la bilis hoy amarga…

Vamos a ponernos en harina. Hagamos un seguimiento de factótums del área económica de algunos partidos políticos. No es necesario poner nombre a los sabios, es suficiente citar las empresas en las que desarrollaron sus “capacidades”. ¿Les suenan nombres como Lehman Brothers o Goldman Sachs?, no mientan, a la mayoría de ustedes ni de lejos. Bien, pues esos nombres son sinónimo de economía especulativa y desguace de la sociedad de bienestar basada en la economía productiva.

Lo peor de todo es que sus propuestas se basan es aligerar las estructuras de estado, quitarles competencias y abandonar a su suerte a las poblaciones ordeñadas. El objetivo es debilitarlas tanto que les resulte imposible luchar por algo que no sea la puñetera supervivencia. Pero cuidado, falla algo que el sentido común alumbra: si el ciudadano, aún endeudándose, no puede consumir, el perfecto capitalismo salvaje se hundirá. Como diría un castizo, el burro puede seguir trabajando sin comer, pero al final, espicha.  

¿Esperamos que todo el futuro se base en ese adulterado concepto que llamamos “ser emprendedor”?, ¿creemos que tener un trabajo digno es tener nómina?. Ni por asomo, y somos tan tontos del haba que cuando montamos un chiringuito y generamos una factura nos encumbramos a la élite para auto-otorgarnos la calidad de empresarios. ¡Vamos!, nos han hecho la cama, mejor dicho, nos la hemos hecho nosotros mismos. Es aquí a donde quería llegar, a la absoluta e irrefutable verdad, a la vergüenza que nos afecta a todos, a la causa del regreso de los señores oscuros, a nuestra derrota.

Pensando que todo era gratis, olvidamos que los derechos se consiguen y mantienen cumpliendo con nuestras obligaciones. Creímos que todos éramos clase media y llegamos a convencernos de que las cosas nos pertenecían porque sí y punto pelota. En el momento que vimos a la empresa como un enemigo y no como un bien social en si misma empezamos a hundirnos. Pero claro, si los mismos sindicatos se avinieron a las corruptelas de nuestra clase política, ¿quién quedaba para luchar?, evidentemente nadie.

Ahora, somos una sociedad cara de mantener y necesitada de demasiados servicios. Lo único que se desea de nosotros es que compremos cosas y que cobremos poco o nada. Evidentemente es una ecuación muy mal planteada y que se resuelve tan solo con un gran estallido. Lo único a determinar es el momento, quizás sucederá cuando nuestros viejos no puedan echar una mano a sus hijos y estos no tengan nada que ofrecer a los suyos.

Nos hemos dejado expoliar tan fácilmente que no me extraña que el cabronazo de Rosell afirme sin rubor que aquello que nos pase será culpa nuestra. La madre que lo parió sería una santa pero él…

POLITICA ES MORAL

miércoles, 18 de mayo de 2016

OTEGI CAMPORA


Nada es más despreciable que el respeto basado en el miedo. Albert Camus.

Nada es más despreciable que sentar cátedra de forma falaz, es decir, en base a desconocimiento. Cuando abordamos cuestiones que se emponzoñaron con sangre, el común ha de ser muy prudente con sus palabras pero sobre todo con sus hechos.

Y es este el principio que nos lleva a la rabia más oscura y a la amargura que nos derrota el ánimo, pues entender que la sacra institución que representa a todos los catalanes, es decir, el Parlament de Catalunya, acoja como gentilhombre a alguien que bramó jaleando a ETA y que aún hoy justifica la violencia del pasado sin hacer acto de contrición, no debería hollar nuestra tan costosamente recompuesta conciencia.

Arnaldo Otegi podría ser un referente del pasado para indicarnos cuál es el camino equivocado, pero nunca un prescriptor de futuros. Es digno, valiente y necesario el perdonar para facilitar la resolución de los conflictos, pero para construir algo justo y bueno, no puede olvidarse aquello que nos hizo daño.

Hace ya demasiados años que mi vida entroncó con Euskadi, amé su realidad apasionadamente y sin reservas,  pero viví hechos que me roban la calma cada vez que asaltan mi memoria. Aquellos hechos hacen que hoy no pueda mantener cerrada mi boca y sea el dolor lo que hilvane mi discurso.

¿Saben los dignos parlamentarios catalanes algo de lo que sucedió en el País Vasco hasta que se llegó a la eufemística paz?, ¿creen realmente que tempus fugit y que ya nada pesa de su pasado?, ¿consideran que el dolor vive sometido a una grata analgesia?. Me permito responderles, no tienen ni puñetera idea los muy indocumentados.

He visto con mis ojos cadáveres con la cabeza reventada y sangrando como un atún de almadraba, he visto como se aplaudía en un comedor de empresa la muerte de dos seres humanos considerados enemigos, he conocido personas dignas trabajando para otros por haber tenido que cerrar sus empresas por la presión de la mafia etarra y su patriótico impuesto revolucionario, he visto como un terrorista excarcelado regresaba a sus casa y la viuda de una de sus víctimas debía seguir viviendo en el mismo edificio que su verdugo, he visto lágrimas de tensión mientras Ernest LLuch gritaba a una masa indigna que le amenazaba de muerte por hablar de paz y les agradecía sus gritos pues mientras gritaban no mataban, he visto el miedo en los rostros de los parroquianos de  un bar un domingo cuando entraba según que vecino y me he visto a mí mismo, frente a la Catedral de Donosti, siendo invitado a dejar de opinar e implicarme para evitar así que me “sucediese algo”. Sí, he visto muchas cosas que los parlamentarios de mi país no pueden ni imaginar.

Y ahora, tras este seriado de visiones dantescas, les diré que nunca puse en duda que el diálogo era el único camino si deseaba con todo corazón que los vascos viviesen en paz. Siempre supe que las partes sabían de antemano que el más que claro desacuerdo tenía como derivada regresar a un nefasto punto de anclaje. Por ello, con vehemencia casi infantil, perseveré en que no podíamos rechazar ningún aspecto a negociar. Entendía, mejor dicho, entendíamos que lo único factible era multiplicar las alternativas prácticas para no atarse a una sola y enfermiza posibilidad, pues la no aceptación de esta dinámica siempre aboca de nuevo en la confrontación.

Bien, imaginarán ustedes que esa pléyade de aspectos a negociar también incorporaba la gestión de los muertos. Sí, los muertos, no toca irse ahora a los cómodos eufemismos como la indigna definición “víctimas del conflicto”.  Llegados  a ese punto podía aceptarse incluso el obviarse la innegable hemeroteca, pero no cabía en nadie digno nacido de madre que los asesinos pudiesen vanagloriarse de sus actos.

Habrán de entender, aunque no conozcan los hechos, que el Señor Otegi forma parte de aquellos vascos que aceptaron como lícita la mayor de las indignidades, pues afirmaban sin reparo que unas vidas tienen más valor que otras. Eso, en valor absoluto se denomina fascismo y comprenderán ustedes que no pueda aceptar que un fascista ultraje la sagrada casa de la Democracia.

Pues lo dicho, Otegi campora.

POLITICA ES MORAL

miércoles, 11 de mayo de 2016

EL BURKA DE LA VERGÜENZA


-Buenas tardes Magister, ¿qué tal la cosa por el Levante?
-Buenas tardes Condottiero. Correcta de momento, pero veo que mal camino llevamos y ando mirando de hilvanar  bien mi discurso…
-Yo ya estoy en guerra y por tanto procuro no escribir en caliente.
-Tienes materia para lucir tu elocuencia. No cabe duda que conviene evitar los ácidos del estómago, pues de no hacerlo acabarás apelando a los explosivos plásticos.
-Cierto es que me excedo a veces en el discurso, pero ¿quién no cae en la tentación de cercenar los miembros gangrenados que amenazan la supervivencia?.
-Cuidado y calma, por favor. Una vez más te conmino a templar gaitas aunque mal nos suenen. Piensa que los comunes no ven los problemas, no los entienden ni los comparten. Y ahí campean nuestros egregios, dale que dale.
-Tiene razón. Mire usted lo sucedido con la entrega de premios internacionales Rey Abdullah Bin Abdulaziz de Traducción que se realizó en Toledo, no tiene nombre. Un poema mal rimado la cara del Presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, cuando entregó el galardón a una mujer ataviada con un burka. El prócer se despachó a gusto para cepillar a la amplia representación saudí en el acto. Afirmó que España no se entendería sin la presencia árabe y esa verdad de Perogrullo vino a disimular lo que allí, de facto, estaba sucediendo.  Sin empacho alguno, honramos a unas gentes que ven como algo normal  el burka, la ablación, la lapidación, la poligamia, el ajusticiamiento por blasfemia, la infidelidad y la homosexualidad. Casi nada, ¿no le parece?.
- Otra vez cuidado mi respetado amigo, serás un racista –disculpa la expresión- de mierda si así te expresas…
- Regresando a lo que hablamos de los comunes, ¿sabe?, además, ignorantes. No saben ni qué significa  ser racista. ¡A hacer puñetas!.
- Por favor, ¿tengo que volver a sancionarte?. Calma…
- Me cuesta, mucho me cuesta mantenerla. Y eso que usted y yo si conocemos la carga semántica de las palabras, que para eso se nos ha dado la cátedra.
-Lo sé y es por eso que te apelo a la frialdad del dato, a no callar y a seguir, que es lo único que podemos hacer. Iluminar aunque sea a pocos, eso hace ya mucho tiempo que lo aprendiste.
-Sí, pero la corrección política empieza a ser la casulla del miedo (ya lo es). La gente tiene miedo a decir lo que piensa, a decir la verdad.
-Escucha, convéncete de que no se puede, ni puedes tirar por el camino de en medio porque si no, estaríamos siempre  palos.
-No en su caso ni en el mío. Así que amén, me someto, toca hacer magisterio.
-Permite que te pregunte algo, ¿me ves moderar el mensaje más allá de evitar el insulto?.
-La verdad, no.
-Ergo, es buena vía y hemos de abonarla. Abramos la boca y creemos un mundo nuevo, será lento pero deberá funcionar. Apela a San Agustín que parece tener respuestas a todas tus dudas. Disculpa la broma…
- ¿Disculpar?, nada debo disculpar. Todos saben mi reconocimiento al santo que aprendió a serlo por haber pecado y mucho. En cualquier caso mi fe flaquea.
-Pues ahora es mi turno para poner andamio a tu alma.
-Sólido habrá de ser si de usted procede. En fin, mientras no nos arrebaten la palabra ni la libertad para manifestarla y como hemos comentado en varias ocasiones, nos agarraremos a la conciencia…
-Si no podemos cambiar el mundo, que al menos hayamos hecho lo que en conciencia nos era debido, si. Recuerda, si es menester, recurre a la estética.
- ¡Jajaja!. Estética sí, pero siempre desde la ética. Aunque de eso es palmario que vamos más que sobrados.
-Y mientras, vayamos cavando una trinchera por si vuelan las balas.
-¡Por San Agustín!, es usted ahora quien se viene arriba. Sepa que eso no sucederá, no lo harán ¿sabe la razón?. Atrévase a hacer conjetura…
-Me lo imagino, pero bueno, seguro que causaría  una mala impresión incluso a ti.
-No le importe, avante toda.
-Pruebas que nos avergüencen a todos es lo que hacen falta. La gente no sabe nada que aquellos que la anulan, no quieran que sepa, la gente no recuerda nada útil de nuestra historia, la gente olvidó hace tiempo su compromiso hacía sí misma, la gente prefiere tener a ser, la gente olvidó que los derechos se basan en las obligaciones, la gente no condena a los ladrones pues desea el oro que estos acumulan. La gente, siempre la gente…
-¡Madre mía!, ¿así me anima?.
-Por eso nadie disparará, pues a nadie le interesa saber de qué hablamos algunos descerebrados. Hagamos una prueba, cuelga una foto con un par de tetas en tu muro y espera respuesta. ¿Imaginas?, ¡será un exitazo!. Haz una reflexión sobre las pensiones públicas y el que más y el que menos se la pasará –pido disculpas- por el culo.
-Amén.
-Oye, ni frio ni calor, ya nada afecta al común más allá de su pequeño y falso patrimonio mantenido a crédito. Porque, aparte de estar o no de acuerdo con lo que hacen los políticos, al menos las gentes deberían querer saber a qué precipicio se las empuja. Más allá de que se prefiera un Presidente a un Rey, más allá de las ideologías y los credos, lo que debería guiar a nuestra sociedad informe, debería ser la integridad de todos y cada uno de los que nos gobiernan o pretenden hacerlo.
-Que retrato más amargo de una realidad que no le puedo negar. Cuando la rabia florece, puestos a cabrearnos, ambos podríamos prender fuego al 75 % de la población. Pero no lo haremos y no por falta de ganas, no lo haremos por una sencilla razón, no lo haremos por ser personas de bien. Somos elementos necesarios en nuestra desesperación, pues de no estar aquí -ya me perdonará usted las ínfulas- la esperanza moriría y usted y yo necesitamos tener esperanza. ¿Me dirá que no?.
-Tienes toda la razón, uno se siente minúsculo, pero saber que no está solo da fuerzas suficientes para seguir en la lucha. Comparto contigo  que la esperanza fue lo único que permaneció en la caja que portaba Pandora.
- Esa y no otra cosa somos. Somos parte de la esperanza y así no hemos de ceder, no podemos caer y viéndose en apuros, cuando desee lanzarse a un irreflexivo galope, hábleme lo que haga falta. Yo le doy palabra de que haré lo mismo.
- Como siempre reconozco, sé que siempre estás ahí y que estarás. No soslayo que como bien dices eso es “más que mucho”, una suerte que nos salva a ambos.
-Enorme es el riesgo el de mantener nuestra posición, pero para evitar a la artillería hay que acercarse a los cañones y es tarea para valerosos o mejor dicho, para cobardes dispuestos a sobreponerse a sus miedos.
- Entonces somos las personas adecuadas si se me permite la presunción, pues las más difíciles misiones requieren de los mejores hombres y mujeres.
-Lo dicho, calma tensa pero calma, que cruzar el Rubicón siempre ha sido sinónimo de asumir riesgos. Por cierto, regreso el viernes, ¿comemos en El Galeón?.
- Me place, haremos sobremesa larga. Hasta entonces recuerda que semper fidelis.
-Que así sea y ahora le dejo, que me reclaman. Un enorme abrazo.

POLITICA ES MORAL

martes, 10 de mayo de 2016

EL ENROQUE DE AZAÑA


A este caballero avejentado que atendió al nombre de Don Manuel Azaña Díaz, tal día como hoy de 1936, las Cortes Españolas le nombraron Presidente de la República.

Allá por el lejano 1979 vine a recalar en el personaje que dirigió o pretendió dirigir España durante nuestra Guerra Civil. Vi la película “¡Arriba Hazaña! (sí, con hache) en la que se explicaba el cambio en una escuela religiosa y su voluntad de apertura a los nuevos tiempos, estableciendo un más que evidente paralelismo con el camino hacía la Democracia de una España que salía de una oscura dictadura.

Pregunté o me explicaron sin preguntar –no lo recuerdo- por Azaña a pesar de la inoportuna consonante presente en el título y se me dijo que era un juego de palabras que traía a la memoria del común al intelectual que para unos fue icono y para otros medianía.

Bien, de natural curioso, poco tiempo después me sumergí en la vida de un hombre que no era santo de la devoción de mi republicana familia y así, la posible amistad con Don Manuel, no disfrutó de muchas bendiciones. Para todos fue bienintencionado,  pero sin bemoles para imponer el sentido común y dar así futuro a una República que, a pesar de su fugacidad, es una de las oportunidades más hermosas de las que ha disfrutado nuestro país.

En cualquier caso, estando uno inmerso en los arrecifes que forman los libros, me he ido a mi pasado de estudiante ansioso y me atrevo a sugerirles la lectura de “La velada de Benicarló”. Podría parecerles un título propio de una historieta de estío que hubiese de acabar con una típica depresión post-vacacional, pero no, es un libro necesario y que en sus letras reivindica al muchas veces ridiculizado Azaña. Por cierto, él es el autor y descuidaba el apuntarlo…

Miren, el libro condensa en sus páginas el pensamiento de un hombre que viéndose atrapado en la irracionalidad de aquellos que deseaban hacer la revolución antes que ganar la guerra, mantuvo unos principios inapelables basados en un concepto de Estado fuerte y a un tiempo razonable en sus postulados, capaz de ser en su propia estructura la cura de una España carpetovetónica. Manuel Azaña no será a ojos de la historia un héroe, pero no puede negarse que todo el mundo podía saber quién era, pues nunca escondió su verdadera naturaleza ni estando inmerso en el caos de una guerra fratricida.

Podrán las hemerotecas y los malintencionados escritos de muchos bordes pretender envilecer al Presidente republicano, pero afirmo y mantengo que aún pudiendo haber pecado de omisión, Azaña es referente imprescindible para entender y hacer entender los tiempos de la República y de la guerra que acabó con la misma.

Creo en conciencia que Don Manuel fue un buen hombre, sincero y consecuente, un español viejo que enamorado de España cayó traicionado -como siempre parece nos sucede- por aquellos que tal solo deseaban violentarla. Decían los de mi casa que tan solo hacía política de salón y que su mucho saber no servía para hacer. No pude ni puedo negar la mayor, pero si algo podrá salvar a nuestro país será la educación y la cultura que los hombre buenos como Azaña atesoren y se apresten a compartir.

Observen la imagen, el sabio vencido, pendiente de un tablero, incapaz de hilvanar aperturas o cierres cuando su país era un vergonzoso enroque. ¡Arriba Azaña!.

POLITICA ES MORAL 

miércoles, 4 de mayo de 2016

LA CONSTITUCIÓN QUE SE ZAMPÓ FERNANDO.


Cuando mi gente preguntaba qué puñetas defendíamos, servidor de ustedes les respondía que no estábamos defendiendo unas murallas, muy al contrario, estábamos tomando al asalto el futuro de España.

Por supuesto, no entendían nada, pero imagino que el convencimiento que veían en este oficial artillero, les hacía pensar que tragar humo y recoger las tripas de sus compañeros era algo que valía la pena si, tal como se comentaba, los señores que se reunían para hacer una Constitución –muchos no sabían ni pronunciar la palabreja- trabajaban por un futuro mejor para todos, ricos y pobres…

Cuando los jodidos gabachos dejaron de joder la marrana y salieron pies para qué os quiero, los servidores de los cañones quisieron pensar que sus disparos también fueron pluma para escribir todo lo que explicaba y exigía “La Pepa”, pues así le llamamos todos a la Constitución por haberse decretado un 19 de marzo. Sí, ya sé que conocen la cosa…

Bueno, tal como sigue siendo costumbre en esta Patria nuestra, muchos trabajan con ahínco y unos cuantos viven del momio. Así, la joven Constitución que se dijo era decretada y sancionada para el “buen gobierno y recta administración del Estado”, nació como un naranjo borde cuyo fruto es bonito  pero amargo.

El que se hiciese garante de la nueva legalidad de España al cautivo Rey Fernando, resultó tanta tontuna como poner a vigilar el gallinero a un zorro. Miren ustedes, pueden leerlo si lo desean, aquí tienen la llave que se le entregó al monarca cual patente de corso: las Cortes de Cádiz aludieron a las antiguas leyes fundamentales de esta Monarquía, las cuales podrían “promover la gloria, la prosperidad y el bien de toda la Nación”…

Lo dicho tontos, o mejor dicho necios, que peor suena.

Este zampatortas Borbón se ha pasado tres pueblos y se ha trincado a todos sus vasallos, lleven estos falda o calzón largo. El 4 de mayo de 1814 se puso gallo Don Fernando y como también ustedes recuerdan, abrogó por sus bemoles la Constitución.

Bien, llegados a este punto, comprenderán que algo toca hacer, así que siendo ya demasiados los seis años que hace de la indignidad cometida por Su Majestad, yo me pongo al lado de Rafael del Riego Flórez, que en su calidad de Teniente Coronel del 2º Batallón Asturiano y en este circunstancial asentamiento en el sevillano municipio de Las Cabezas de San Juan, ha proclamado para todo ciudadano de bien lo siguiente: España está viviendo a merced de un poder arbitrario y absoluto, ejercido sin el menor respeto a las leyes fundamentales de la Nación. El Rey, que debe su trono a cuantos lucharon en la Guerra de la Independencia, no ha jurado, sin embargo, la Constitución, pacto entre el Monarca y el pueblo, cimiento y encarnación de toda Nación moderna. La Constitución española, justa y liberal, ha sido elaborada en Cádiz, entre sangre y sufrimiento. Mas el Rey no la ha jurado y es necesario, para que España se salve, que el Rey jure y respete esa Constitución de 1812, afirmación legítima y civil de los derechos y deberes de los españoles, de todos los españoles, desde el Rey al último labrador. Sí, sí, soldados; la Constitución. ¡Viva la Constitución!

Libres son ustedes de elegir su camino, nadie soy yo para indicar que sea el mío el correcto, pero se trata de España y no del Rey Felón o de nosotros.

POLITICA ES MORAL 

martes, 3 de mayo de 2016

EL CAFÉ PENDIENTE DE DON JULIAN.


-¡Buenas!. ¿Todo bien por el Levante?
-¡Buenas Condottiero!. Todo bien, ¿y por ahí?
-Bien. Un punto añorado de campos fértiles en los que plantar ideas, pero bien
-Muy bonito, pero los campos están mayormente yermos últimamente
-Eso, precisamente, es lo que  me hace acercarme a usted Maestro
-Agradecido te quedo y lo mismo digo, of course
-Ayer me personé -nos personamos- en la manifestación del primero de mayo, decepción absoluta, mire usted.
-Estaba mirando ahora mismo la foto  en la que apareces y por ello iba a preguntarte…
-Mire, uno empieza a pensar que diluida la conciencia del común entre las ofertas de Media Markt , vamos camino de Matrix…
-Deduzco por tus palabras que la cosa estuvo inane en asistencia y mensajes,
-Así fue. No queda otra, el ciudadano se salvará si medran los abates Bringas.
-¡Jajajajaj!, excelente referencia pese a las extremas posiciones del personaje
-He de decirle que ayer -a pesar de la grata compañía-, sentí una gran desesperanza
-Imagino, amigo mío, imagino. La incuria de los líderes y la indiferencia del común se retroalimentan. ¿Cómo se va  acudir a una convocatoria cuando ves el panorama que hay al frente?
-Y en ese erial el prestamista medra y hace fortuna…
-Esos siempre encuentran una grieta por donde extraer en su beneficio, pero hay que decir en su descargo  que se lo ponen o ponemos muy fácil
-Cierto. Yo creo que se deberían derribar ídolos y pedestales, reedificar liderazgos desde las ideas y la fortaleza moral (o ética, si queremos llamarlo así), amputar y esperar que cauterizada la herida, un milagro haga que como a las lagartijas, nos crezca otra vez el rabo.
-Así es, pero con estos mimbres, ¿qué cestos podemos esperar hacer?.
-Usted y yo seríamos dignos Cincinatos, no lo dude.
-No lo sé
-Si lo sabe
-Siempre pienso que, una vez puestos, igual se nos va la mano. Hay tanto que barrer…
-No tenemos precio pues ya no hay nada que nos tiente tanto como la idea de ser para poder hacer, no hay dorados para un par de Cincinatos que tan solo aspiran a conquistar bibliotecas.
-Habría que ir acompañado de un buen afilador que ponga a punto la espada y aún pensando que quizás tengas razón, probablemente la furia, una vez se desatase,  costaría mucho encauzarla de nuevo.
-Por favor, empecemos, tenga la bondad de avenirse  a poner en valor nuestro propio compromiso. ¿Le hace?.
-Me parece impecable la idea y me agrada tu pasión, pero considerando la actitud de la masa y habría que decir también la aptitud de la misma, volverá a ser una vez más, y por desgracia, como predicar en el desierto. No obstante, te digo que amén, pues hay que seguir, aunque sea por conciencia y por ética.
-Mire, e incluso por salvaguardar la propia estética...
-Me parece oportuno lo de la estética –incluso me resulta simpática la cosa-, pero en el caso que nos ocupa me parece más apropiado apelar a la ética. La estética queda en un plano más superficial, como ya señaló Kierkegaard, aunque tiene su importancia en ciertos casos.
-Bueno, es el onanismo que nos salva de la locura de nuestra naturaleza…
-¡Muy bueno! y un punto desvergonzado, jajajaja
-O muy desesperado…
-En fin, creo que estamos, o debemos estar o aspirar a estar en un plano más trascendente, hay demasiada mugre a nivel de suelo
-Así es, así es sin duda. Pero mire usted, al menos nos tenemos el uno al otro
-Gran patrimonio es ese y así  ha de mantenerse. Que tengas una buena tarde.
-Lo mismo le deseo. Mañana llego en el primer tren de la mañana. ¿Paso a buscarle y ordenamos tostadas y café?
-Dios mediante así habrá de ser.

POLITICA ES MORAL


CUANDO LAS RATAS SALTAN LOS GATOS MAÚLLAN.


Que no sabemos lo que nos pasa: eso es lo que nos pasa. José Ortega y Gasset

En la seguridad de que no invertirán los minutos que se requieren para leer este texto, les pido disculpas por no poder reducir su extensión.

Hace mucho tiempo que no escribo en este blog  y hoy he tenido, por fin,  oportunidad de volver a hacerlo. No diré que no me resulte algo grato, pues mucho me une al mismo ya que soy su creador, pero me sorprende bastante que las posiciones de mi entorno -que en definitiva inspiran mis posts- no sean un punto más comprometidas más allá de lo evidente.
Como cualquier otra población, en pueblo en el que resido tiene problemas de vía pública, de salubridad, de servicios y la intemerata de cuestiones que deben ser atendidas, pero en cualquier caso, es su ciudadanía la que puede ser protagonista, o no…

Mascotas, palomas, gaviotas, procesionaria, camiones de basura, salidas de humos, bicicletas, ruidos, aparcamientos, uso de los espacios públicos, convivencia entre culturas, robos, vandalismo y qué se yo cuantos temas más son atendidos con mayor o menor fortuna en los  foros locales de internet  y creo –siento decirlo- en función de la primera persona del singular, es decir del enorme y mayestático YO.

Poco se ve el NOSOTROS, demasiado escaso es el generoso plural que nos beneficia a todos. Miramos a corto plazo y mis estimados convecinos, me demuestran que así no llegaremos a ningún lado.

En nuestro momento toca sacar los colores a quién tiene el privilegio de gobernar y recordar que lo que merece ser informado es que hay familias que deben aguar la leche para que alcance por las mañanas para todos sus hijos, que los ambulatorios andan cortos de personal, que las escuelas de nuestro pueblo sufren grandes problemas por una multiculturalidad mal gestionada, que la crisis no ha finalizado y que existe la pobreza energética, que debe realizarse una verdadera y agresiva promoción económica, que es absolutamente necesario invertir en centros de día y en una residencia para nuestros mayores y para niños y adultos con necesidades especiales, en definitiva, que vivimos en una falsa arcadia cuya realidad es una hermosa fachada que una vez se franquea también esconde ratas…

Estoy asumiendo que ha dejado de importarnos lo que suceda en nuestro entorno si el tema nos requiere observar lo que no nos gusta.

¿Sabrán los integrantes del respetable ágora lo que realmente sucede en su ciudad?, ¿alguien se mantiene ojo avizor sobre lo que se hace con su voto?, ¿la ciudadanía que se llena la boca de derechos es consciente de sus obligaciones?. Este ocasional paseante cree que no.

Bien, a punto de cumplirse un año de las últimas elecciones locales, las mociones y/o intervenciones de nuestros representantes en el sagrado pleno municipal, parecen pasar de puntillas sobre lo que importa a su pueblo y a su gente, al cabo lanzan balones fuera que despistan sobre los verdaderos intereses de aquellos a los que dicen representar. El 90% de las mismas no tienen relación directa con nuestra población, pero lo que resulta curioso es que la cosa parece no revestir importancia para nadie.

Amigos, les invito a realizar una sencilla acción, acérquense a la sede del partido al que votaron o al despacho de su regidor electo, pregunten por su actividad diaria y pongan en su posible respuesta toda su atención. De no gustarles lo que escuchen, adviertan a su interlocutor de que ustedes son ciudadanos, como tales cargos públicos y que están dispuestos a decir NO y a preguntar porqué.

En la voluntad de cerrar esta, a todas luces innecesaria, reflexión, he de decirles que sería bueno acabar con el vergonzante recuerdo que me provocó un indigno vecino, que tras las elecciones del pasado 25 de mayo de 2015, afirmó sin ruborizarse: “Yo sé que hacen lo que les da la gana y que a lo mejor hasta se lo llevan caliente, pero oye, ¿qué quieres que te diga?, el pueblo está muy cuidado y bonito”.

¿Hablamos de derechos?, por favor, empecemos a ser conscientes de nuestro propio compromiso. ¿Hace?.

POLITICA ES MORAL