miércoles, 30 de septiembre de 2015

NO QUEDA MÁS QUE BATIRNOS


Y llegados a este punto no queda más que batirnos. Alatriste

Me preguntan que hubiese hecho yo de tener la oportunidad de ser digno de representar a mis vecinos y en su nombre hablar. Bien, por irrelevante que sea mi respuesta, mi verdad que es solo mía, les será o no grata, pero abriré una vez más las manos y empezaré a hablar…

Nunca he vivido la política como un objetivo en sí misma, siempre he pensado que es tan solo una herramienta, importante sin duda, pero tan solo una herramienta. Aclarado este punto, toca explicar que siendo un medio, a algún lugar nos ha de llevar. Y ese objetivo, dadas las circunstancias de nuestra Democracia, es muy fácil de marcar. Más en cercanía, más en la política llamada municipal.

Está todo tan revuelto, pútrido y descarnado que si ha de cambiarse algo, todo ha de cambiar. Empezando por acortar procesos, comisiones, normativas vetustas y excusas malolientes que se justifican en base a competencias. Precisamente el concepto competencia cobra, en cualquier municipio, una relevancia capital. ¿No nos llenamos la boca denunciando que el fallo es sistémico y que ya no podemos más?, pues se trata precisamente de eso, de desmontar con calma todo y de cero reiniciar. Ya no basta tener a nuestros electos en las instituciones, se trata de tener a los mejores representantes, los más competentes y aceptando que todos somos cobardes, esperar que sobreponiéndose a sus miedos, sean los más valientes…

Si, es cierto, lo que describo tiene un punto de locura, de despego irracional, pero en ocasiones, las palabras sobran y hay que golpear. ¿Cómo hubiese empezado yo?, hubiese iniciado mi andadura diciendo no y preguntando por qué. A fe mía que hubiese resultado irritante y cansino, pero hacer otra cosa y confiar en el paso del tiempo hubiese sido inútil, las instituciones demuestran que te devoran como Saturno a sus hijos.

No cabe duda que todos tenemos una realidad que nos duele, obligaciones que nos condicionan, empleos y negocios que pretendemos conservar, pero si esto nos frena, la política no es nuestro lugar. Ser precavido al asaltar una fortaleza es muy sabio, pero al final del asedio, si no caen las murallas, todo seguirá igual. Cambiarán las guarniciones, pero la plaza no quedará franca y se volverá a asediar. No es eso la política, no debería serlo, demasiado tiempo llevamos aceptando dos opuestas realidades, los ciudadanos extramuros y los falsos tribunos dentro de ellos.

Es convencimiento viejo y me inquieta en toda jornada, si no cambian los municipios, no cambiará nada. En fin, no cabe duda de que no alcanzo a entender ese arte escabroso y mentiroso de la democracia representativa, pero créanme, es un sentimiento, soy demócrata por fuera y por dentro. Eso sí, siendo una verdad de Perogrullo, creo que para arreglar algo, hay que aceptar que está roto.

Decir no y preguntar por qué, eso hubiese hecho.

POLITICA ES MORAL

lunes, 28 de septiembre de 2015

UNA OPORTUNIDAD DE COJONES


"España es un país formidable, con una historia maravillosa de creación, de innovación, de continuidad de proyecto... Es el país más inteligible de Europa, pero lo que pasa es que la gente se empeña en no entenderlo." Julián Besteiro

Vamos a ello. La conclusión a la que nos lleva el resultado de las elecciones autonómicas de ayer, es meridianamente clara. Catalunya está dividida en dos partes bien definidas (los partidarios de la secesión y los que no) que nos indican que vía hemos de recorrer a partir de ahora. Tocará pactar en beneficio de todos y el problema estará, como siempre, en quienes tendrán altura para olvidar resultados partidistas y hablar de necesidades y de personas…

No ha de negarse que los problemas existen y que la crisis económica ha desenterrado posiciones que en bonanza parecían extintas, pero es precisamente en épocas incómodas cuando los gobernantes se la juegan. Así, llegados a este punto, tan solo nos queda batirnos esgrimiendo datos veraces y proyectos, siendo justos y rectos, no mintiendo. Organizar ideas en base cierta y evitar demagogias que nos aboquen al enfrentamiento. Si los soberanistas perseveran en saltar al vacío, aún siendo raspado su aprobado, ha de ser el Estado quien con sobrada solvencia ponga los puntos sobre las íes.

Y hablar de solvencia tiene sus peligros, pues de no ser bien entendido el término, puede entenderse como fuerza y yo no estoy hablando de eso. No puede defenderse numantinamente la ley (que nunca ha sido igual para todos) como prisión y no como vía para solucionar las cosas que no funcionan. ¿De qué nos sirve la política entonces?, ¿tan solo es un método de proteger prebendas?. Se trata precisamente de escapar a la tentación de utilizar Catalunya como argumento para las elecciones generales de diciembre y empezar a tomar decisiones que nos permitan estructurar un Estado sólido que plantee futuros y no presentes.

La cuestión independentista es observada con enorme interés en Europa y en todo el mundo. Si bien es cierto que se considera un asunto interno, no cabe duda que crea inquietud y en todas las cancillerías se espera, por el bien de todas las partes, que el gobierno español y catalán busquen puntos de encuentro y acaben con un conflicto que a nuestro tiempo no le es propio. No se puede negar que el nefasto café para todos del sistema autonómico fue el polvo que nos ha traído estos lodos. Así, existiendo asimetrías en competencias y en la cesión de la gestión de recursos (miren ustedes al norte euskaldun y navarro), seguro que existen herramientas para establecer un pacto.

Pueden llamarme iluso pero creo en conciencia que la mayoría de los ciudadanos de Catalunya (también muchísimos de los que han votado si), pretenden solucionar los problemas en base al diálogo, pero exigen cambios y han apretado los dientes para provocar una sacudida que sirva para que aparezca lo mejor de cada uno en estos momentos tan tensos y amargos.

Es momento de ingenieros que restablezcan puentes, es momento de ser estadistas y no políticos, es momento de entender que no puede hablarse de ellos o nosotros, pues tan solo existe una verdad absoluta, todos somos una sola cosa. Insisto, la salida a este meollo es política, cuanto más tardemos en aceptarlo, más nos acercaremos a los extremos irreconciliables.

En ocasiones, la indignidad pervierte las más sabias reflexiones. Hace ya unos años, Mariano Rajoy citó a Cicerón afirmando que para ser libres hemos de ser esclavos de las leyes. Sin que sirva de precedente, comparto la opinión del Presidente del Gobierno del Estado pero creo que no es el mismo sentido el que yo le doy a sus palabras.  Leyes sin duda, normas por supuesto, pero que nos tengan a todos dentro.

Por cierto, hoy no empieza tan solo una nueva legislatura autonómica. Hoy empieza  el camino que nos lleva a una nueva España, cuidado…

POLITICA ES MORAL

miércoles, 23 de septiembre de 2015

¡VIVA ESQUILACHE!


Yo amo la verdad, quiero y deseo que todos me la digan. Plauto

Hartazgo de propaganda electoral el de estos días, verdadero hartazgo. Toneladas de papel que para poco o nada sirven, inundan los buzones, tapizan el suelo y hacen que uno recuerde al dulce cachorro de Scottex…

Pero sobre el apreciable dispendio, una cuestión me llama la atención. Algunas de las interesadas misivas reseñan el destinatario pero no el remitente, podrían ser cualquier cosa menos propaganda, así, han de abrirse para saber quien a nosotros se dirige.

No les vendrá de nuevo que derive de la parte al todo y que en ello base reflexiones extrañas como Quasimodo, más creo que nada malo supone pensar, al menos, un poco. De pretender convencimientos y por tanto votos, ¿no sería más correcto ir de cara y no esconderse ni un poco?. ¿Qué asusta de llamar a la puerta de forma franca y mirando a los ojos?. Bien, cualquiera podría decir que esa es la fórmula perfecta y educada, más tratándose de política, lo normal es tirar la piedra y esconder la mano.

Y aquí me vino a la cabeza un cuestionado gobernante del pasado, que pretendiendo ser transparente, acabó esquilado. Curiosamente, este adjetivo que tiene que ver con las ovejas, tiene fonéticamente mucho que ver con el personaje. Me refiero a Leopoldo de Gregorio, Marqués de Esquilache.

Este ministro de Carlos III, planteó una serie de reformas para modernizar España. Entre ellas se dio una muy curiosa, el bueno de Leopoldo propuso acortar las capas de los madrileños y prohibir los chambergos (sombreros de ala caída y ancha) con la pueril idea de que ningún delincuente pudiese esconder armas. La idea no parece mala, más se le juntó una situación social muy extrema, pues la carestía de los productos de primera necesidad hacia la vida en la villa y corte muy difícil. Así, la cosa llegó a las manos y se lió un motín de muy padre y señor nuestro, pues los madrileños podrían estar hambrientos, pero les jodió más que un extranjero (Esquilache era napolitano) les hiciese mostrar las manos…

Bien, la derivada está clara, es tradición hispana prometer con muchos voto a brios y por si las cosas no salen, esconder bajo capa la espada. Créanme, si aquella medida no se hubiese planteado, el precio del pan hubiese sido tema de chulos en las tabernas y ni  Dios se hubiese levantado.

Hasta hoy. Dejemos las capas largas, escondamos aceradas sonrisas bajo los sombreros, vayamos de hurtadillas y metámonos en los buzones.

POLITICA ES MORAL

lunes, 21 de septiembre de 2015

EL QUE NO FOLLA, JODE.


No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos. Albert Einstein

Tempus fugit, ya estamos en puertas de las Elecciones Autonómicas en Catalunya. El 27 de septiembre este trozo peninsular deberá establecer criterios para un futuro que afectarán al Principado y a todo el Estado.

Los días han transcurrido raudos y veloces, los ciudadanos hemos corrido cual liebre acosada por legión de galgos y tan rápida ha sido la cabalgada que ya no se a que madriguera acogerme para pensar calmado. De hecho, tan solo parece constatarse que ha sido voluntad de todos derribar los puentes que de mantenerse intactos, con mayor o menor premura nos hubiesen salvado.

Son ya muchos años ejerciendo de maestro de obra, mucho tiempo intentando exponer datos y razones que a todos los que me honraban con su atención, les abriesen otras perspectivas, les activasen el seso y les aplacase en corazón. Pues si bien es cierto que los problemas, agravios y carencias son los que son, no es menos verdad que enrocarse en el problema en nada ayuda a encontrar una verdadera solución. Verdad de Perogrullo dirán ustedes, más no por repetida parece haberse hecho merecedora de la comprensión de nadie…

He paseado por las dos orillas durante los últimos tiempos, como decía he disfrutado de conversaciones valiosas, pero sobretodo he escuchado las más grandes falacias por falta de conocimiento. Allá donde florecía un pasto fresco, venia un Atila y lo pisaba. Así un día y otro, así semanas y meses, finalmente sin plumas y cacareando, los pocos que abogábamos por el dialogo nos volvíamos a casa como una meretriz en Jueves Santo.

Aquí ha llegado el momento de contraponer el dogma al frio pragmatismo de las cifras y al tiempo que nos estallará en las manos, pues nadie nos explica de forma estricta que supone dar o no según que pasos. Los tribunos catalanes se llenan la boca de un futuro en una hermosa arcadia que ningún filósofo pudo describir. Por otra parte, los hijos de los que sometieron a los Comuneros, hacen sonar las trompetas que derriben las murallas de la indigna Jericó catalana. En fin, una vez más, los hunos y los hotros como de forma preclara describió Miguel de Unamuno…

Lo siento, pero aquí, de querer salvar las cosas, de querer trabajar por un buen futuro para nuestros hijos, tan solo nos queda un camino y nadie por agravios mal entendidos debería dejar de recorrerlo. El único camino válido es el diálogo, basado si se quiere en lo que nos hace y ha hecho daño, pero poniendo como prior idea que es la ciudadanía la que merece respuestas al margen del concepto de nación, sea esta rojigualda o cuatribarrada.

Estoy harto de escuchar a políticos, que en nada respiran las verdaderas angustias de los hogares, cacarear soluciones mágicas y que tan solo se tragan con mucho alcohol. No sé, de veras que no sé muy bien cómo explicarlo, pero en todo debate, artículo de opinión o en la propia propaganda electoral, pareciera que en esta confrontación, mejor nos irá a cada uno cuanto más jodamos al otro.

Aquí, servidor de ustedes, seguiré con el mantra de los puentes, pues no lo planteo de baladí forma, creo que ahora más que nunca, el único instrumento es el diálogo, la verdadera incorporación de la ciudadanía a las instituciones democráticas y una real política que hable de trabajo y compromiso hacia las personas.

Mientras tanto, esta semana me dedicaré a visualizar el manifiesto del porno-celebrity Nacho Vidal, en el mismo, apela al sexo como método para solucionar los problemas del mundo. Podrá parecer extraño, es cierto, pero siempre he pensado que aquellos que no follan joden…

POLITICA ES MORAL

jueves, 17 de septiembre de 2015

CON DOS COJONES


Los que no quieren ser vencidos por la verdad, son vencidos por el error. San Agustín de Hipona.

Estoy cansado, muy cansado. Soy un ciudadano, como tantos, que intenta poner en claro lo que ha de ser Cataluña, lo que ha de ser España y lo que ha de ser, por extensión, el Mundo.

Demasiado dura el ruido que nos despierta cada mañana y que clarinea la llegada del caos vestido con banderas que ondean con falsos vientos. Creo que al margen de unionistas e independentistas, lo que existe es un verdadero posicionamiento de la sociedad catalana frente a una situación no resuelta por razones históricas y económicas. No construimos un estado fuerte y basado en la pluralidad, la magnificada transición no atendió a los tumores de enfermedades pasadas y como siempre sucede, la mentira tiene las patas cortas…

Demasiado tiempo llevo desgañitándome con la misma idea, siempre existen elementos negativos y positivos en la labor política. Lo realmente importante es no ocultarlos.

Y aquí llega la única valoración objetiva que a fecha de hoy, tengo la osadía de verbalizar. Gobernar es una labor que consiste en tomar decisiones a riesgo de equivocarse, pero en cualquier caso, las instituciones deben afrontar todo aspecto susceptible de generar cambios. En ello estamos, existen tensiones, existen problemas que reales o no, son asumidos por colectivos sociales de amplio espectro y si estos deben ser clarificados, hay que asumir un método para despejar, de una vez y para siempre, la realidad.

Las próximas elecciones autonómicas en Catalunya, a la postre, contarán escaños y pretender que estos signifiquen una u otra mayoría en relación a la independencia, me parece aberrante. Creo que la ley D´Hondt no ayudará a dar una idea clara de lo que desean los catalanes. Tocaría acercarse al modelo escocés y asumir que para seguir avanzando, es menester conocer el número total de ciudadanos que apoyan permanecer en España o crear un nuevo estado.

Un referéndum hubiese sido el mejor camino, sabríamos a que atenernos, las razones serian dadas o quitadas, podríamos avanzar dejándonos de milongas. Como federalista creo en un estado fuerte que haga de las diferencias riqueza y no conflicto, como ciudadano deseo acabar con la demagogia de los que vocean en una y otra orilla. Negándonos la realidad, nos condenamos a vivir constantemente en el miedo y el frentismo.

Pido, mejor dicho exijo, valentía e integridad, llamar a las cosas por su nombre, explicar con datos objetivos la realidad que pueda darse. Como español y catalán no puedo imaginarme otra opción que no sea tender puentes de progreso y respeto. Así, lo que hoy sueño es una propuesta legal y pronta que permita votar, no una salida tangencial, sino una base firme que nos dote a todos de un digno futuro.

Toquemos de una puñetera vez la sacrosanta Constitución. Nuestros gobernantes lo hicieron para cuestiones relacionadas con el déficit público y para cambiar los criterios de sucesión de la Corona, ergo no hay excusa para decir que la Carta Magna no es herramienta para poner otras cosas en su sitio. Es el momento de los estadistas versus a los piratas con patente de corso. Es el momento de espíritus grandes dispuestos a hacer las cosas con dos cojones.

POLITICA ES MORAL

martes, 18 de agosto de 2015

NUNCA MAS VOLVERÁS A HACERLO


Esta es la historia de una mujer, que como muchas, fue víctima de eso que eufemísticamente denominamos “violencia de género”. Es una historia de silencio y vergüenza, es la descripción del mismo infierno…

Cuando se me contactó, advertí que tan solo escucharía y que decidiría en base a conciencia, así es como trabajo. Pero lo que entendí como una reunión rápida se convirtió en una conversación larga y llena de amargura. Inicialmente participé con monosílabos y mi interlocutor llegó al llanto en algunos momentos, era un padre al que le dolía el alma cada vez que pensaba en su hija. Era un dolor viejo y punzante, era el no dormir de cada noche.

Me explicó que su hija, brillante académicamente y a nivel profesional (era doctora en medicina y especialista en pediatría), acababa de separarse de su marido, un heredero de una familia de abolengo y abogado de profesión. El patricio adinerado pretendió a su hija cuando esta finalizaba la residencia de su carrera y dos años después se casaron. La familia estaba encantada con el enlace, ya que emparentar con la élite económica de Barcelona era un sueño para un carpintero que deseaba ofrecer a su progenie todo aquello que describió como “respeto”. Imagino que para su hija también debió ser algo atractivo el modus vivendi de la clase alta, pero como fui descubriendo, pagó un precio desde el minuto uno…

Me enseñó fotografías de la muchacha, era una mujer menuda pero hermosa, con donaire, con una elegancia natural que podía leerse en las imágenes que las temblorosas manos de aquel hombre disponían sobre la mesa. Me explicó que su yerno empezó por insultos y descalificaciones en privado, más tarde no se retenía en público y finalmente llegó a la agresión física. Pregunté si no habían observado nada que les pusiese en alerta y se me respondió que no, que no era posible un contacto continuado con su hija debido al rechazo que los burgueses tenían hacia los “carpinteros muertos de hambre”. El marido de su hija tan solo permitía una comida conjunta al mes en la que no se daban ni diez minutos de sobremesa.

Seguí preguntando. Quise ir un poco más allá, pues no entendía como una mujer de “clase baja” había sido la opción deseada por un hijo de la élite más encumbrada. El padre respondió de forma rápida y clara: “Mire, los de esa cuerda se conocen todos. El chaval debía ser de siempre un mal bicho y las familias se conocen. A pesar de su estatus, ningún padre desea que su hija sufra a manos de un animal. Mi niña (así le llamaba), cumplía expectativas. Toda una doctora y además bonita, quedaba bien en las fotos. Además, el que perteneciese a la clase baja le permitía controlarla convenciéndola de que era inferior a el”.

Bueno, no soy psicólogo, pero aquel suegro definió perfectamente la psicopatía del que había sido su yerno.

Volví a preguntar. Quise saber que le había traído hasta mí, si tal como explicaba, su hija ya había abandonado el hogar familiar. Me relató que el día que ella marchó de casa, el la atrapó en el ascensor y le pateó el pubis provocándole una hemorragia. Su hija escapó herida pero decidió no denunciar para que no le inhabilitasen como abogado. Fue en ese momento cuando conocieron con detalle todo el sufrimiento vivido. La norma relacional eran los insultos, los golpes y el sexo forzado. Pasados unos días desde la agresión, decidieron regresar a la casa de la parte alta de Barcelona que habían compartido hija y yerno. Advirtieron a la familia del maltratador de que retirarían los enseres, libros y ropa de su hija. Por otra parte, para evitar problemas, exigieron que en ningún caso estuviese presente el marido y pidieron la presencia de alguien de la familia.

No fue así, a su llegada y para su sorpresa, en la casa estaba la madre del violento y él mismo. Protegida por hermano y padre, la maltratada empezó a recoger sus cosas y de repente, el marido la atacó con saña, provocándole un corte profundo en una mano mientras trataba de asfixiarla apretándole el cuello contra la pared. El hermano reaccionó y golpeó al salvaje hasta derribarlo, literalmente salieron huyendo de aquella casa.

Aquel hombre, bueno, aquel jodido despojo, fue denunciado finalmente y a causa de ello empezó un acoso brutal a la hija del que ya consideraba mi cliente. Amenazas, descalificaciones en el entorno de las amistades, acoso constante que llevó a que tuviesen que hacer del hermano un guardaespaldas a tiempo total y de la comisaría de policía un apéndice de su propio hogar. Mi cliente se quejaba amargamente de que su hija estaba enterrada en vida y que ya no confiaba en las leyes, pues el tiempo pasaba y nadie parecía poder o querer hacer algo…

Alcé la palma de la mano y le dije que no llorase más, que todo acabaría, que sin duda su hija tendría una vida feliz y plena. Me preguntó que debía hacer él, que en que podía ayudar, le contesté que en nada, que a partir de ese instante debía ceñirse a su vida diaria, a su taller, a sus clientes y por supuesto a su hija. Indiqué que siguiesen con el miedo como aliado para estar alerta y nunca bajar la guardia. Yo ya sabía la dirección del bufete del maltratador y la matrícula del su coche, era más que suficiente. Preguntó por mis honorarios y le dije que en este caso, el diablo no cobraría por condenarse, pues mi alma haría acto de contrición con el sufrimiento de su hija. Tan solo le pedí que nunca olvidase que aquello que el denominaba como “respeto” no vive ni en el dinero ni en los apellidos.

Nos levantamos de la mesa, nos encajamos la mano y le indiqué que ya tendría noticias. No serian rápidas, debía tener paciencia y sobre todo olvidar que nos habíamos conocido. Fueron necesarios tres meses, pues de decidir hacer algo hay que hacerlo bien.

Apareció en la edición dominical de La Vanguardia, un abogado de renombre fue encontrado en su coche, amordazado, maniatado y degollado. La policía encontró un revolver del 45 en el suelo del vehículo, doscientos gramos de cocaína escondidos bajo la rueda de recambio y una nota en caracteres cirílicos que decían algo así como “el que la hace la paga”.

Una vez más, la prensa dice lo que quiere decir, omitieron que a aquel hijo de la gran puta le habían reventado los cojones de un tiro. Eso sí, se daba por hecho que el bufete tenía algo que ver con la mafia rusa instalada en Cataluña. Bien está lo que bien acaba.

Hace una semana me acerqué al hospital en el que trabaja la doctora, me senté cerca de la mesa en la que desayunaba con dos compañeras, sonreía…

POLITICA ES MORAL

martes, 4 de agosto de 2015

AL SUBNORMAL LO AGUANTAS TU



Predicar moral es cosa fácil; mucho más fácil que ajustar la vida a la moral que se predica. Arthur Schopenhauer.

En ocasiones veo un programa televisivo cuyo live motive es cambiar el aspecto físico de personas que por un motivo u otro, no se encuentran bien consigo mismas. En la edición  de hoy se ha elegido a una muchacha con síndrome de Down que reclamaba un cambio para poder recuperar la autoestima ya que su novio le había sido infiel con otras mujeres.

Bien, la necesidad de recuperarse a uno mismo pareciera algo de personas “normales”, pero lo que ha quedado claro es que existe una doble moral en una gran parte de nuestra sociedad. Por un lado nos llenamos la boca de buenas intenciones respecto a aquellos que son “diferentes” y por otro rechazamos cualquier contacto o vida en común con los mismos…

Aquellos ciudadanos a los que aún hoy llamamos despectivamente “mongólicos”, en su gran mayoría, son personas que siendo incentivadas a nivel pedagógico y social desde pequeñas, pueden y deben tener un lugar en nuestra sociedad. Esa capacidad de incentivar por parte de las familias es el nudo gordiano que debe resolverse,  pues por un lado nuestro gobierno, inmerso en la moral conservadora que le caracteriza, apela a que consideremos el aborto como un delito pero también liquida las ayudas a la dependencia que la sociedad necesita para poder integrar como ciudadanos a aquellos que tienen algún hándicap.

Ha sido interesante escuchar la historia de la madre de la protagonista del programa, pues en realidad sus dos hijas son síndrome de Down y ambas han supuesto un gran esfuerzo para ella misma y su entorno familiar. Ha explicado sucintamente su vida, pero ha sido suficiente para sacar algunas conclusiones prácticas. Si me lo permiten, me gustaría expresarles mi opinión…

El aborto me duele, me duele mucho, pero considero que nadie puede establecer juicios de valor sobre un hecho, de por sí, traumático. Las circunstancias del no nacido a nivel de malformaciones, déficits cognitivos o la propia situación de los padres, son suficientes motivos para el libre albedrio. Eso sí, de aceptar el riesgo, de amparar nuestra sociedad toda situación de cualquier neonato, nuestros gobiernos deben garantizar toda ayuda que permita una vida adecuada a aquellos que son dependientes, a su entorno y por ende a toda la sociedad.

Nada es perfecto, no cabe duda, pero siendo una verdad de Perogrullo, atisbamos la mentira cierta. El mensaje oficial habla del derecho a la vida, pero si aquellos que nazcan, tienen problemas y estos provocan otros que las familias no pueden afrontar por sus medios, la respuesta, por cruda que nos parezca es “al subnormal lo aguantas tú”, aunque ello sea una sentencia que condene a enterrarse en vida.  

Aquí toca llamar  a las cosas por su nombre, convertir la sexualidad en una constante formativa basada en la responsabilidad del individuo, asentar la idea de la protección del propio cuerpo y finalmente, dotarnos de criterio  frente aquellos casos en los que la naturaleza nos juega malas pasadas. Me fastidian todos aquellos que apelando a lo sagrado y sabiendo que una cosa es predicar y otra dar trigo, cuando los problemas no les tocan en sus casas, miran a otro lado.

POLITICA ES MORAL