Quien tiene la misión de
decir cosas grandes, está obligado igualmente a practicarlas. San
Gregorio Magno
A
vueltas con la salud del rey Juan Carlos, más nos debería placer hablar de la
salud de la monarquía. Se ve preclara que en la cojera del monarca es la
institución la que renquea…
Mientras
los recortes en la sociedad ya se convierten en desgarros, mientras el
Ministerio de Sanidad pasa el bisturí e impone copagos, incluso para aquellos
fármacos de enfermedades graves que necesiten control hospitalario, mientras
todo esto sucede, llega este señor y con una sonrisa y un “allá vamos”, entra
en el quirófano de buen grado.
Sabedor
de la calidad del equipo médico que había de intervenirle, no podía ser de otro
modo. Todos los medios debía tener, todos los medios tuvo. Mientras, en
Vilafranca del Penedés, la patria del cava, una amiga de mi hermana, esperando
una intervención lleva más de diez semanas…
Bien
que todos somos iguales, bien que los mismos derechos todos tenemos, más al
parecer no nos dan el mismo provecho. El rey león acudió a la sanidad privada
como garantía de que su cadera volviese a funcionar, lo que no paró a pensar,
es que la institución que representa ya casi rentas no tiene y que si un día
respeto provocaba, ahora con sus gestos, no cae rápido, cae en barrena plana.
Decía
el Cantar del Mío Cid “¡que buen vasallo sería si tuviese
buen señor!".
Pues en eso estamos, no reconociéndole méritos a ningún señor, descubrimos al
único que servicio merece, el ciudadano. Final y minutos fuera, descalificación
para el árbitro, pues no predicando con el ejemplo, solo se destaca como un
lastre para los que de verdad en la sociedad jugamos.
Cada
Navidad lo mismo, “esfuerzo por el bien común”, apelar a la voluntad de todos. Como
tahúr ventajista se nos abre con disculpas, sonrisas y sermones. ¿Sabe usted lo
que le digo?, váyase a jugar con princesas, derribe paquidermos y cuando por la
sabana camine y en su cadera sienta dolores, que despacio pero sin pausa le
muerdan los licaones…
POLITICA ES MORAL





